Gobernabilidad y explosiones de violencia de masas
Los casos de Venezuela y Argentina
Mónica Vargas Aguirre a
Mvargas@academia.cl
EL PROBLEMA
Este artículo tiene como finalidad identificar y analizar algunos factores externos e internos que determinaron la aparición del fenómeno de explosiones de violencia de masas y que afectando la gobernabilidad en Venezuela abril del 2002 y Argentina diciembre del 2001. La idea es desentrañar aquellos elementos que incidieron en la movilización de las masas en torno a reponer o derrocar un gobierno en un momento determinado de la historia de dichos países.
Globalización y neoliberalismo
Como siempre partiré por hacer una aclaración conceptual que me parece importante desarrollar en este artículo, ésta está fundamentada en la similitud con se suelen utilizar el concepto denominado globalización y el aquel designado como neoliberalismo, evidentemente ambos enunciados tienen elementos en común ya que se fundamentan en procesos desarrollados por la economía. Sin embargo, la globalización en si, es un fenómeno neutro cuyos efectos, si bien son económicos, tienen un marcado énfasis cultural y que se vincula con el avance de las comunicaciones a través de la historia el que hace expedita la interacción y el comercio entre culturas diversas, y que hoy, esta produciendo una intensa relación entre diferentes civilizaciones a escalas nunca antes vistas, lo que, dicho sea de paso, trae consigo importantes dosis de mezclas y dominios culturales. Otra cosa es el modelo de desarrollo neoliberal, el cual tiene una fuerte carga ideológica que "contiene las ideas liberales clásicas, tales como la importancia del individuo, el papel limitado del Estado y el valor del mercado libre"[1]. En el ámbito internacional, los neoliberales han concentrado sus esfuerzos en tres puntos fundamentales: libre comercio en bienes y servicios; libre circulación de capital; libertad de inversión.
Durante los años ochentas en América Latina y Estados Unidos la discusión respecto a las crisis económicas latinoamericanas estuvo en el centro del debate, a pesar de que en muchos países ya se habían comenzado a imponer “ajustes estructurales neoliberales” aun no existía un acuerdo explícito al respecto. Este, sólo llega en 1990, cuando se reúne en Washington, la elite intelectual económica latinoamericana, la que luego de intensos debates produce una suerte de “método económico” que prometía salvar las economías de América Latina. Esta pócima neoliberal ofrecía ser la panacea, sin embargo el tratamiento no estaba exento de efectos colaterales tales como altos niveles de cesantía, el deterioro del medioambiente, la descomposición de la vida familiar y comunitaria (producto del individualismo), la concentración de los beneficios en una minoría, hambre y desesperación para aquellos que no se podrían integrar al modelo. Los economistas aseguraban que esto sería por poco tiempo, y que luego vendría el crecimiento. Esta ciega confianza en el sistema propuesto no permitió tomar en serio sus consecuencias, las que tarde o temprano descompondrán el cuadro económico y político latinoamericano.
El consenso de Washington incluía diez medidas que debían ser aplicadas en los países de la región: Férrea disciplina fiscal; Cambio de prioridades en el gasto público, enfocado a las necesidades sociales; Ampliar las bases impositivas más que incrementar los tipos; Procurar tasas de interés positiva, determinadas por el mercados; Liberación del comercio y reorientación de las economías hacia la exportación; Tipo de cambio fijado por el mercado y no por los gobiernos; Supresión de restricciones directas del capital extranjero; Privatización de las empresas públicas; Procurar una desregulación de la actividad económica; Reforzar las garantías de los derechos de propiedad.
Como se puede ver la imposición de este modelo está orientado a sustituir el concepto monístico de gobierno, independiente de lo económico, por el concepto pluralístico en que el gobierno es un conjunto de individuos, que producen bienes públicos para otro conjunto de individuos que valoran estos bienes según sus preferencias individuales.
La proposición anterior constituye, por lo demás, el fundamento del llamado individualismo metodológico[2], que es, desde un punto de vista teórico, el corazón mismo de la teoría liberal.
Boutros Boutros-Ghali, ex Secretario General de Naciones Unidas señaló en Davos “La realidad del poder mundial escapa ampliamente a los estados. Esto Es así porque la globalización implica la emergencia de nuevos poderes, que trascienden las estructuras estatales... estos nuevos poderes no constituyen un todo articulado y coordinados, sino más bien son fuerzas que se mueven a su antojo y cuya consigna podría ser “todo el poder a los mercados” [3],
En síntesis y desde una perspectiva moderna, el neoliberalismo podría ser definido como la creencia en que la intervención gubernamental usualmente no funciona y que el libre mercado generalmente sí lo hace. Y la globalización puede entenderse como la interacción fluida entre culturas distintas y que produce híbridos culturales o la dominación de una cultura por sobre otra.
Violencia
A través de la historia han existido diferentes corrientes teóricas que han intentado explicara la violencia. No estando siempre de acuerdo en sus causas y consecuencias, hasta los años 80 había un consentimiento relativo respecto a que la violencia era parte de las primeras etapas en el proceso evolutivo y que podría ser superada en la medida en que la humanidad caminara hacia estado más avanzados que implicaran un aumento en la racionalidad en las relaciones al interior de las sociedades y entre sociedades distintas y/o con una distribución más equitativa de los bienes. Pocos, sólo los más conservadores, postulaban a la violencia como un componente intrínseco, y por tanto, insuperable de las relaciones humanas.
En el estado actual de la evolución tecnológica, económica y social, la violencia ha perdido legitimidad aparente como forma de resolver los conflictos (la insurrección y la violencia política en general han sido reemplazadas por la "resolución pacífica de conflictos"), paradójicamente, en todo el mundo la percepción de inseguridad, de miedo y violencia ha aumentado, y, objetivamente los niveles de delito e intensidad de las agresiones han llegado a constituir alarma pública en varias naciones, a esto, se le han sumado explosiones incontrolables de violencia social en países que no han alcanzado las "bondades del desarrollo".
Como un dato anexo y que fundamenta lo paradójico del hecho, se pueden mencionar las intervenciones de EE.UU. en Afganistán que no han seguido la lógica de la pacificidad y que llevan a dudar o al menos a pensar en que dicha lógica es aplicable sólo si se siguen los lineamientos impuestos por una parte de la población mundial.
El concepto de violencia tiene diversas interpretaciones que van desde una definición puramente psíquica a definiciones que sólo reconocen la violencia física. Ambas perspectivas coinciden en que la violencia no es solamente un determinado tipo de acto, sino también una determinada potencialidad u omisión.
La Organización Mundial de la Salud, plantea que: “La razón de la violencia hay que encontrarla en el cruce de factores negativos del individuo y de la sociedad.
Las condiciones de hacinamiento, desnutrición, desempleo y deterioro de la familia que imponen la desigualdad y la pobreza, propician en gran medida el desarrollo de patrones de conducta agresivos para la resolución de conflictos familiares y comunitarios. Las frustraciones derivadas de la lucha por la supervivencia en situaciones de inequidad y marginalidad constituyen factores facilitadores de comportamientos agresivos. De otra parte, el mantenimiento de estas condiciones de asimetría implica el ejercicio de la violencia. Frente al debilitamiento de los aparatos de justicia y control legal y ante la persistencia de condicionantes sociales, pueden generarse o reforzarse culturas de violencia que legitiman la fuerza como medio para resolver frustraciones, desavenencias y conflictos”[4].
La definición del a OMS aparentemente sólo explica los hechos acontecidos en Argentina, sin embargo tiene directa relación con el fenómeno ocurrido en Venezuela ya que este país se encuentra tomando una serie de medidas tendientes a disminuir el impacto del modelo (y, por tanto, a disminuir desigualdades) en el pueblo venezolano.
Exclusión social y violencias estructural
La Exclusión Social y la Violencia Estructural florecen contenidas dentro del modelo de desarrollo económico capitalista en su remozada versión neoliberal, haciendo retroceder a los estados como elementos estabilizadores o equilibradores de la balanza, imponiendo un mercado como ente regulador absoluto.
Se ha generado, en algunos círculos políticos e intelectuales, la idea que tiende a reconocer esta base ideológica como única y sin contraposición, lo que ha frenado la construcción de alternativas teóricas. Sin embargo, la teoría es sobrepasada con creces por la práctica de los pueblos que sufren los embates del modelo, pueblos que sin conducción política han hecho presente su descontento.
El peligro inminente esta dado por los efectos que estas manifestaciones violentas e inorgánicas tienen en la gobernabilidad de los países
Immanuelle Wallerstein, en el discurso dictado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, al recibir el título de doctor honoris causa, planteó una verdad que hoy se empieza ha hacer realidad, y que se ve reflejada en los últimos hechos acontecidos en Venezuela y Argentina, él dijo: “Pero, si las masas ya no creen que el futuro sea luminoso, ¿están preparadas para ser pacientes? Esto me parece muy dudoso. En efecto, vivimos hoy (de Los Angeles a México, de Sarajevo a Pristina, de Kinshasa a Freetown) la impaciencia total de las poblaciones. Tal vez no sepan qué hacer ni qué sería lo más útil, pero sí saben que el sistema-mundo actual no los beneficia.”[5]
Intentando responder a Wallerstein, diré que definitivamente las masas no están siendo pacientes y que los tradicionales liderazgos de los partidos de izquierda no han sido capaces de conducir este descontento hacia una revolución en los términos en que tradicionalmente ésta es entendida. Los fundamentos que sustentan esta incapacidad son muchos y van más allá del fin de la guerra fría y la caída de los socialismos reales, se relacionan básicamente con la ruptura entre el vínculo de la sociedad y su institucionalidad, ya lo decía Trotsky en 1930, “En los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, éstas rompen las barreras que las separan de la palestra política, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervención, crean un punto de partida para el nuevo régimen”[6]. Trotsky en su momento tenía medianamente claro como era ese nuevo régimen, en nuestra época actual, en cambio, las cosas son un tanto más confusas, no se puede hablar de “un” nuevo régimen, sino de regímenes distintos que permitan mantener la estabilidad de cada uno de los países del planeta, hoy en día nadie podría (debería) pretender imponer un solo modelo de sociedad, hoy está medianamente claro que existen múltiples culturas y diversas formas de gobernar, lo importante es el respeto a la diversidad. Pero la globalización neoliberal es la antítesis de esta postura, el neoliberalismo pretende homogeneizar preferencias y eliminar diferencias culturales para que así sus productos (entiéndase producto en el más amplio sentido de la palabra, productos políticos, económicos y sociales) sean fácilmente transables en los mercados.
Como decía anteriormente, ante este contexto las masas no esperan, se revelan y “la violencia se expresa tanto en escenarios de la vida privada como pública, en las relaciones entre ciudadanos y entre éstos y sus Estados. Amenaza así, tanto la construcción como la consolidación de regímenes democráticos y de procesos sociales de democratización de las respectivas sociedades.”[7].
No se refiere sólo a una forma de "hacer", sino también de "no hacer"; es este tipo de violencia potencial, la que genera la implantación del modelo neoliberal. La que se manifiesta en la indiferencia hacia aquellos no incorporados y que no ven posibilidades de entrada, y peor aun, hacia aquellos que al sistema no les sirve incluir.
Creo que la frase acuñada por Margaret Thatcher para justificar la imposición del modelo en Gran Bretaña en 1979 refleja fielmente la violencia de la ideología neoliberal, "There is not alternative", es decir, se debe fomentar la competencia entre naciones, regiones, empresas e individuos y que sobrevivan los más eficientes, para el resto "no hay alternativa".
En la práctica esto se traduce en la negación (por acción u omisión) de los derechos sociales, urbanos y ambientales de los ciudadanos más débiles de todos los países del mundo. La agudización de estos conflictos conduce a una polarización que, a su vez, desemboca, generalmente, en situaciones de violencia, cuestión que como veíamos anteriormente, no es nueva en la historia de la humanidad. Lo inédito es la forma en que se manifiesta el fenómeno y como se evita; en la antigüedad eran los señores feudales los encargados de aplacar el descontento utilizando la fuerza o la beneficencia, luego fueron los estados y los partidos políticos los responsables de controlar la situación, hoy en día, con la retirada del estado y el desprestigio de los partidos políticos es muy difícil definir quienes responden ante las crisis de inequidad. La violencia que se genera por este hecho se puede manifestar tanto en delincuencia dentro de las mismas ciudades como en puebladas saqueando y robando, desestabilizando al país.
El contexto internacional
El fenómeno de la globalización de las ideas neoliberales, esta propagación del modelo, esta produciendo una creciente sensación de inestabilidad, descontento y ansiedad en la sociedad civil.
La ocurrencia de este acontecimiento se enmarca en el siguiente contexto internacional:
En el ámbito económico
Existen diferencias importantes entre países, están aquellos incorporados plenamente al desarrollo y a los cuales la globalización se les presenta como una oportunidad y que reciben sus beneficios. Países en los cuales la economía está basada en la exportación de manufacturas y servicios, donde la mayoría de la población tiene sus necesidades de salud vivienda y educación satisfechas y donde el medio ambiente es protegido.
La otra cara de la moneda económica muestra a esos países (la mayoría del planeta) en los cuales la economía está basada en la explotación de sus recursos naturales sin valor agregado y con el consiguiente deterioro medio ambiental que su uso irracional implica, continentes enteros situados en el sur cuyos pueblos no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas. Extensos territorios ahogados por la deuda externa y que se han visto obligados a seguir los lineamientos impuestos por el modelo, bajo la presión de que sus economías entren en crisis absoluta por no obtener los recursos necesarios para su subsistencia.
Pero no sólo existen diferencias en el ámbito de los estados, las mayores desigualdades siguen siendo entre personas ricas y pobres sin importar el país de procedencia, así es como, según el Informe de Progreso Económico y Social del BID (1998/99) en América Latina el 5% de la población recibe el 25% del ingreso (los ricos) y el 30% (los pobres) perciben sólo el 7,6%, esto pone a nuestro continente como aquel con mayores diferencias.
Para ejemplificar lo que está sucediendo en el mundo basta sólo algunas cifras oficiales dadas por el Informe de Desarrollo Humano de 1999, el cual plantea que un ciudadano de Estados Unidos gana más que cien ciudadanos de Haití pero dentro de ese mismo país del norte el 20% de los más ricos tienen 8,9 veces más ingresos que el 20% más pobre
En resumen, aquellos que cumplan con los requisitos para ser incorporados a los mercados globales, son incluidos y respetados como ciudadanos del mundo, con derechos civiles, políticos y sociales, pero aquellos que no cumplen con el estándar mínimo de acceso a la globalización neoliberal, son excluidos y se les niegan los derechos más elementales.
En términos de inversión, las cosas tampoco andan tan bien, los capitales de las transnacionales se han convertido en la espada de Damocles que pende sobre los países y sus economías "Los flujos de capital son altamente inestables como consecuencia de su carácter especulativo. Todas las crisis de los años 1990 fueron financieras y tuvieron como características el ingreso masivo de capitales y su retiro súbito"[8].
Como consecuencia de lo anterior, ha comenzado a crecer una fuerte corriente de protesta contra el sistema, cuyo primer hito está marcado en Seattle en 1999, donde se reunieron 135 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para diseñar estrategias que permitieran liberalizar aún más el comercio mundial y donde la sociedad civil internacional representada por miles de manifestantes en las calles, fuera de la convención, por primera vez, hicieron sentir su descontento con el modelo, provocando un serio cuestionamiento al devenir económico mundial.
La irrupción de la sociedad civil en Seattle (EE.UU) en la reunión de la OMC, en Bolonia (Italia) en la reunión de la OCDE, en Melbourne (Autralia) en la realización del Foro Económico Mundial y en muchas otras instancias han puesto en alerta a los sostenedores del sistema, tanto es así, que en el 31° Foro Económico Mundial realizado en Davos en enero del 2001 el lema fue “Sosteniendo el crecimiento y uniendo las divisiones” aceptando de hecho la fragmentación que produce el neoliberalismo. A pesar de esto, no hubo grandes avances que permitieran pensar que se movería el timón hacia un rumbo que permitiese una mayor equidad.
Aunque en Davos hubo voces de advertencia como las del presidente de sudafricano Thako Mkebi quien planteó “El Mundo Global está dividido en dos. Hay una brecha estructural que divide a ricos y a pobres, pero estos últimos, en un cierto momento dirán basta”[9] . Y a que paralelo a la reunión del Foro Económico Mundial, se realizó el Foro Social Mundial en Porto Alegre (Brasil), la brecha ha seguido creciendo sin considerar las advertencias.
En el ámbito político:
Durante muchos años el mundo se rigió por la lógica del estado en función de los ciudadanos, el estado de bienestar puesto en marcha en los años 30 en las naciones occidentales, interrumpido por la guerra y retomado con mayor fuerza aun entre los años 1945 y 1950, representaba la tendencia progresista dominante. La economía era entendida al servicio del hombre y no viceversa.
Hoy en día, la esencia de la aplicación del modelo está en la mano invisible del mercado como regulador de las relaciones en el ámbito económico, social y cultural. Esta mano invisible tiene dedos poderosos ligados a la política internacional, tal es así que el FMI, la OMC, el BM, el BID, la OCDE, el G7 son los verdaderos gobernantes del sistema mundial, "los países en desarrollo (que concentran el 80% de la población planetaria) apenas tienen voz en las instituciones donde realmente se decide el destino de la humanidad"[10]
Para nadie es un secreto que el FMI y el BM no son ideológicamente neutrales y que el apoyo que prestan a las naciones está supeditado a la aplicación de planes de ajuste estructural que implican privatizaciones y reducción del gasto social, con seriar consecuencias para la estabilidad social y económica.
Los gobiernos de los países subdesarrollados (en desarrollo eufemísticamente hablando) son férreamente tutelados (controlados) por EEUU, no permitiendo el nacimiento, progreso y difusión de propuestas alternativas al modelo neoliberal. Existen numerosos ejemplos de este hecho; claramente se ve reflejado en el golpe de estado en Venezuela, dado por los sectores conservadores y apoyados por la CIA; también en el Plan Colombia hay indicios de este interno de control por parte de los países desarrollados; y por último lo podemos encontrar en condicionamiento por parte del FMI al apoyo económico a Argentina. Esto sólo por nombrar algunas experiencias latinoamericanas.
Los países han perdido su capacidad de autodeterminación y se ven supeditados en la formulación e implementación de sus políticas sociales y económicas a este nuevo orden mundial, donde algunas de las transnacionales son más poderosas que los estados. A modo de ejemplo “La cifra de negocios de los mayores grupos mundiales sobrepasaba el PIB de numerosos países en 1997 (por orden decreciente): General Motors – Tailandia – Noruega – Ford Motor – Mitsui & Co – Arabia Saudí – Mitsubishi – Polonia – Itochu – Sudáfrica – Royal Dutch Shell Group – Marubeni – Grecia – Sumitomo – Exxon – Toyota Motor – Wal Mart Stores – Malasia – Israel – Colombia – Venezuela – Filipinas”[11]
En el ámbito de la seguridad:
Después de la caída del bloque socialista, Estados Unidos pasa a ser una potencia sin contrapeso mundial, lo que lo ha llevado a extender su área de influencia en el ámbito internacional, y a plantearse una política exterior que se ve fielmente reflejada en las palabras de su presidente después de los atentados del 11 de septiembre del año pasado, en las cuales amenaza abiertamente a todos aquellos que no piensen de acuerdo con la política emanada desde el pentágono.
Una muestra del sentimiento de superioridad norteamericano está dada por la negativa a firmar un a serie de tratados y proyectos multinacionales bajo el argumento de la protección de sus intereses:
1. Convenio de Armas Biológicas de la ONU: En Ginebra los delegados de EEUU dieron un no rotundo a la firma de un documento para verificar la prohibición de las armas biológicas
2. Tratado ABM sobre sistemas balísticos: Bush ha dicho ya que considera obsoleto el tratado ABM, firmado con Rusia en 1972, sobre sistemas balísticos intercontinentales, porque le impide dotarse de un escudo antimisiles balísticos.
3. Tratado del Tribunal Penal Internacional: Washington no quiere tampoco ratificar el tratado por el que se crearía el Tribunal Penal Internacional, ya que no acepta que ciudadanos con pasaporte norteamericano puedan ser juzgados por ese órgano.
4. Tratado CTBT: EEUU se resiste igualmente a la ratificación del tratado CTBT sobre la prohibición total de las pruebas nucleares pese a haberlo firmado el Gobierno de Washington.
5. Plan de acción contra las armas pequeñas: El plan de acción contra las armas pequeñas, adoptado en la ONU, quedó prácticamente sin substancia por la oposición de EEUU, que obligó a eliminar sus dos cláusulas más polémicas, que restringían la propiedad privada de armas y la venta a actores no gubernamentales.
6. Protocolo de Kioto: El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, de 1997, que impone reducciones graduales de las emisiones de gases que contribuyen al calentamiento del planeta, ha sido también rechazado por EEUU, que es, sin embargo, el mayor contaminante del planeta.
7. Tratado sobre paraísos fiscales: El Gobierno Bush no parece muy dispuesto a aceptar un texto relativo a la lucha contra los paraísos fiscales, que se discute actualmente en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y que limitaría la competencia fiscal
Por otra parte Naciones Unidas dominada por EE.UU., tiene un doble discurso, uno que fomenta la resolución pacífica de los conflictos y otro que permite la el ataque de EE.UU. a Afganistán como represalia por los atentados del 11de septiembre del año 2001. Sin más argumento que el de la sospecha, se invade y asesina a los habitantes de un país muy pobre pero cuyo gobierno no es proclive a la política hegemónica norteamericana.
El contexto latinoamericano
En el ámbito económico
El proceso de reformas neoliberales en los países latinoamericano no tiene una fecha exacta que marque sus comienzos. En Chile se imponen tempranamente en 1975, en México recién se inician en 1985, y, a principios de 1993, casi todos los países habían emprendido, parte al menos, de la reforma. Ya en esa fecha la mayoría de los países del continente se ha
transformándose en la segunda nación dolarizada después de Panamá. Los efectos de esta medida generaron grandes movilizaciones indígenas en contra del presidente Jamil Mahuad. Ecuador perdió su independencia económica, ahora no tiene ninguna posibilidad de planificación económica nacional, pasó a se una colonia monetaria del país del norte.
Los ajustes intentados en Argentina desestabilizaron de tal modo el gobierno que significaron la salida del presidente De la Rúa en diciembre del 2001, en medio de una tremenda y violenta efervescencia social.
Latinoamérica en general no ha logrado cambiar el rol jugado desde la llegada de los españoles, sigue siendo el de continente exportador de materias primas, efectivamente algunos países han avanzado más que otros, entre ellos Chile, sin embargo, la brecha entre ricos y pobres (Países y personas) sigue aumentando y el deterioro del medio ambiente avanza a pasos acelerados.
En el ámbito político
La mayoría de los ajustes económicos neoliberales latinoamericanos tuvieron sus inicios en periodos de gobiernos autoritarios que reprimían fuertemente las manifestaciones de descontento con el modelo económico y que generaban una sensación de miedo colectivo el que, sin embargo, era mediado por los partidos o movimientos políticos, lo que permitió generar cambios. Hoy en día, esos países han logrado instaurar gobiernos democráticos indudablemente menos represivos, y, por lo mismo, más expuestos a expresiones de descontento que los pueden desestabilizar. La mayoría de los actuales gobiernos latinoamericanos han tenido que lidiar con una tremenda deuda externa heredada y que no les permite hacer despegar sus economías.
La alta concentración de pobres en las ciudades, la corrupción, el desprestigio de los partidos políticos y la tremenda inestabilidad económica hacen que la presión social aumente y que estallen conflictos en los cuales prima la anarquía y la falta de conducción orgánica lo que conlleva al desarrollo de fenómenos de violencia inorgánica nunca antes vista.
En el ámbito de la seguridad
En el ámbito de la seguridad el panorama no es más alentador, no existe aun consensos que permita augurar acuerdos que aseguren la seguridad regional, es más, la compra de aviones F 16 por parte del gobierno de Chile, “la primera gran venta de armas Norteamericanas a América Latina, desde que en 1997 Clinton levantó una restricción de más de veinte años a su colocación en la región está provocando una carrera armamentista en un área donde aún existen numerosas disputas fronterizas no resueltas”[12]
EL CONTEXTO INTERNO EN ARGENTINA
La crisis
En 1999 asume como presidente Fernando de la Rúa. El mal manejo de la economía y las presiones del FMI hacen que el 13 de diciembre se genere una huelga general en rechazo a la política económica aplicada, el desempleo llega a un 18,3%, es decir 2,53 millones de personas se encuentran sin trabajo, esto hace que el día 14 de diciembre se detone un estallido social nunca antes visto en la vecina nación, el pueblo empobrecido y con hambre saquea supermercados y se produce una ola de violencia que se repiten en varias ocasiones durante ese mismo mes.
EL 18 de diciembre se generó una seria revuelta como muestra de rechazo a una seria de medidas de restricción bancaria. El 19 de diciembre De la Rúa decreta estado de sitio, pero las personas salen a la calle a realizar protestas y “cacerolazos”, como consecuencia el 20 de diciembre renuncia el gabinete presidencial, incluido el hasta entonces Ministro de Economía y gran responsable del conflicto, Domingo Cavallo. En medio de una crisis que transforma a las masas, produciendo hechos de violencia incontenible el día 21 de diciembre, renuncia el hasta entonces presidente Fernando De la Rúa, asumiendo provisoriamente R. Puertas quien sólo gobierna hasta el 23 de diciembre, fecha en que asume la presidencia del convulsionado país Adolfo Rodríguez Saa, pero continúan las protestas y no se ven soluciones a corto plazo, el 31 de ese mes renuncia Rodríguez Saa y el primero de enero del año 2002 la asamblea legislativa nombra a Eduardo Duhalde quien logra estabilizar momentáneamente la crisis política.
El saldo de la batalla; más de 25 muertos (de Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Río Negro), miles de heridos, cientos de detenidos (en todo el país). Y lo peor, un pueblo por siempre orgulloso y ejemplo latinoamericano, con su autoestima herida, vapuleado por la prensa (categorizando a toda una nación como corrupta y ladrona) y con un país a la deriva que busca desesperadamente encontrar su rumbo.
El contexto histórico reciente
La Argentina no ha estado exenta de los devenires históricos que caracterizaron a los países americanos durante finales del siglo XX y principios del XXI. Es así como las crisis de gobernabilidad se sobrevienen desde junio de 1966, fecha en el cual se produce un golpe de estado instaurando una junta de gobierno militar, presidida primero por Juan Carlos Onganía, luego por Roberto Marcelo Levingston y, finalmente, por el teniente general Alejandro Agustín Lanusse, que asumió su cargo en 1971.
En 1972 se producen grandes estallidos sociales y a principios de 1973 se realizan elecciones donde el peronista Héctor José Cámpora sale vencedor. Durante ese mismo año continúan los problemas económico políticos y sociales, lo que lleva a Cámpora a dimitir a favor de Juan Domingo Perón el que muero a 11 meses de su mandato asumiendo la presidencia en 1974, su esposa, María Estela Martínez de Perón.
Tras varias crisis, una Junta Militar presidida por el comandante en jefe del Ejército, teniente general Jorge Rafael Videla, tomó el poder el 24 de marzo de 1976, disolvió el Congreso, impuso la ley marcial y gobernó por decreto. Esta dictadura fue una de las más cruentas de América Latina, ya en 1977 organizaciones de derechos humanos argentinas declaran más de 30.000 detenidos desaparecidos por el régimen. En marzo de 1981, Videla fue reeplazado por el teniente general Roberto Viola, sustituido ese mismo año por el comandante en jefe del Ejército, el teniente general Leopoldo Galtieri quien, en función de contar con el apoyo del pueblo para su gobierno, lleva a Argentina a una cruenta guerra contra los ingleses (Guerra de las Malvinas), la cual pierde dejando una cantidad importante de jóvenes con serias secuelas de guerra. Durante la dictadura, en 1982, hace su aparición en la escena política de Argentina Juan Domingo Cavallo[13] como secretario del interior el que luego se retira de la vida pública hasta la llegada de Menem al poder.
La derrota y la inestabilidad económica y política debilita al régimen de Galtieri, favoreciendo así el llamado a elecciones libres después de diez años. El vencedor fue el candidato de la Unión Cívica Radical (UCR) Raúl Alfonsín. Durante su régimen se realiza la etapa de transición a la democracia, juzgando y encarcelando a los grandes responsables de violaciones a los derechos humanos y dictando una ley de punto final para aquellos que actuaron bajo el precepto de verticalidad de mando castrense. Se hacen intentos por ordenar la economía y el país, pero no se logra bajar la inflación que alcanza un 200%, este es el principio de la crisis del 2001.
En 1989, se realizan elecciones y triunfa el peronista Carlos Saúl Ménem, éste en conjunto con su ministro (del exterior primero y de economía después) Juan Domingo Cavallo consolidan la implantación del modelo neoliberal, privatizando empresas e imponiendo una serie de medidas que provocarían graves desigualdades sociales y que generaron gran parte del desempleo estructural con el que tiene que lidiar hoy Argentina. El gobierno de Menem cumple con todas las exigencias del FMI y del Banco Mundial en función de conseguir los préstamos necesario para sostener una economía que estaba en apuros. El director del FMI Michel Camdessus hace constantes declaraciones en apoyo a las políticas aplicadas por el gobierno y aplaude la flexibilidad laboral aplicada.
En 1999 se realizan nuevas elecciones en las cuales, el dirigente radical y candidato de la Alianza por el Trabajo, la Educación y la Justicia (cuyos principales miembros son la Unión Cívica Radical y el FREPASO), Fernando de la Rúa, obtuvo la victoria. Carlos “chacho” Alvaréz es nombrado vicepresidente y José Luis Machinea Ministro de Economía.
En la actualidad ocupa el cargo el senador peronista Eduardo Duhalde, que accedió a la presidencia después de las renuncias consecutivas en sólo quince días primero de De la Rúa, después de Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Camaño.
El contexto económico
Hace 25 años la deuda externa de Argentina era de apenas US$5.500 millones, hoy ésta asciende a US$132 millones, lo que equivale casi la mitad del PIB de ese país.
Argentina es un país rico en recursos naturales, con un alto nivel educacional de su población y que cuenta con todos los elementos para ser un país estable y con un buen nivel socioeconómico. Pero ¿cuál es entonces, el origen de la crisis económica que ahoga a Argentina; qué hace que la tercera economía latinoamericana se encuentre en crisis desde antes de que asumiera como presidente Fernando De la Rúa?’
La desrregularización económica, la flexibilidad laboral, la inflación negativa, las privatizaciones de las empresas estatales y de servicios públicos, la estatización de la deuda privada (en 1983 por US$35.000 millones), el déficit fiscal, superior a 5.3% del PIB, el aumento del impuesto al valor agregado, el peso equiparado al dólar, la ruina de la agricultura y de la industria de capital nacional, la rebaja de salarios y pensiones, la limitación de retiros de dineros del sector financiero, son algunas de las principales medidas económicas implementadas bajo la conducción de Cavallo (alumnos sobresaliente de Harvard).
Las medidas anteriormente señaladas sumen a la población en niveles cada vez mayores de pobreza y desesperanza, el pueblo se manifiesta con el “voto bronca”, el 14 de octubre del 2001, pero no es escuchado y se continúa aplicando la estricta receta neoliberal dictada por el FMI, lo cual agudiza la crisis y desata el conflicto en forma violenta. Alain Touraine plantea que “la causa profunda de la crisis argentina es que este país descuidó las fuerzas productivas y no supo defender su nivel de vida”[14]
Durante la presidencia de De la Rúa, el país recibe una ayuda financiera consistente en US$ 40 millones de parte del FMI, sin embargo, el país sigue cayendo en crisis económica, la crisis financiera en Turquía afecta a los mercados emergentes. En marzo renuncia el, hasta entonces, Ministro de Economía Ricardo López Murphy y asume como tal, el que había sido ministro de Menem, Domingo Cavallo, este insiste en la paridad dólar peso, en mayo del año 2000 el desempleo llega al 15,8% y en abril el riesgo país supera la barrera de los 1000 puntos. Cavallo propone un austero plan económico que implica, entre otras cosas, tender al déficit 0, lo que se tradujo en el recorte en un 13% de los salarios y pensiones públicas. En octubre del 2001 Argentina de convierte en el país con más alto riesgo en el mundo (1916 puntos). En diciembre el desempleo sobrepasa el 18%, el riesgo país llega a los 3490 puntos lo que hace que los mercados mundiales den la espalda a Argentina y el FMI anuncia que no entregará los US$ 1.264 pactados, el país logra pagar su deuda pública y no entra en cesación de pagos.
El 14 de diciembre estalla una huelga general en rechazo a la conducción económica del país, a partir de esta fecha, se suceden una a una las jornadas de violencia incontrolada en las calles de las grandes ciudades que terminan con la renuncia de De la Rúa y la asunción de Puerta quien dura sólo un día en el poder, le sigue Adolfo Rodríguez, quien anuncia la moratoria de la deuda externa, la mentención de la convertibilidad, la creación de una nueva moneda y un millón de nuevos trabajos, sin embargo este no cuenta con el apoyo del peronismo y es obligado a renunciar el 30 de diciembre, interinamente se nombra a E. Camaño, para que el día primero de enero asuma el peronista Eduardo Duhalde el que ha logrado permanecer en el poder hasta hoy. Duhalde intenta desesperadamente de negociar con el FMI, esto ha obligado a aceptar un trato, desde mi perspectiva, indigno al pueblo argentino, y que se representa en las muchas declaraciones hechas por funcionarios internacionales en torno a la probidad del pueblo argentino, la degradación se expresa en declaraciones como las de Paul O”Nelly quien en julio de este año plantea que “hay que asegurar que la ayuda financiera a los países del cono sur no sea desviada a los bancos suizos”, en clara alusión a la corrupción. Es una ofensa imperdonable tanto como los dichos del presidente Uruguayo, sin embargo no se han levantado voces de desagravio, es más se han realizado declaraciones en torno a asegurar “la buena conducta” de los gobernantes del vecino país.
El contexto político
Después del gobierno de María Estela Martinez de Perón, un cruento golpe militar dejó instalada en el país una junta de gobierno y que en su último periodo fue presidida por Leopoldo Galtieri y que dejó más de 30.000 detenidos desaparecidos y miles de detenidos y torturados. El gobierno se afirma en el poder usando para su beneficio la violencia de estado, coludiéndose incluso con otras dictaduras latinoamericanas en función de exterminar a aquellos que osaban oponerse a su modelo autoritario. La violencia era parte del diario vivir del pueblo argentino.
La llegada de la democracia puso en el poder al candidato de la Unión Cívica Radica, Raúl Alfonsín, cuyo gobierno heredó la crisis de la dictadura y sumó otras haciendo que éste entregara antes el poder al candidato peronista Carlos Menem cuyo gobierno terminó de alejar a los políticos de las personas comunes y corriente.
Menem modifica la constitución y realiza una serie de reformas económicas a las cuales ya me referí. Después de Menem triunfa el candidato de la Alianza por el Trabajo, la Educación, y la Justicia, Fernando De la Rúa.
Si bien la crisis de Argentina tiene un tremendo contenido económico, no es menor el componente político. Fueron políticos corruptos (no el pueblo) más la imposición de un modelo que no respeta la idiosincrasia trasandina la que hizo que los argentinos perdieran la paciencia cuando se enteraron que el país estaba en quiebra y los gobernantes de turno pretendían usar los ahorros de la clase media para cubrir una parte del déficit.
El estallido social se da porque los partidos políticos existentes no son capaces de canalizar las demandas de una ciudadanía cada vez más consiente de sus derechos avasallados. Los políticos (como sucede en la mayoría de los países americanos) se convirtieron en una elite cuya única aspiración era un asiento en el congreso que le permitiese vivir lo mejor posible mientras duraran en el cargo y asegurar su vida futura con acciones corruptas.
Quiero deténteme en este punto, ya que es si se comprueba la hipótesis de que esta separación entre el pueblo y sus representantes produce explosiones de violencia de masas como las vividas en Argentina estamos ante la presencia de una bomba urbana más grande aún de la que me imaginé hace 6 años cuando escribí mi artículo sobre la segregación en Santiago[15], las desigualdades socioeconómicas en nuestros países han generado tal presión al interior de las sociedades que hacen que la violencia sea parte del imaginario rutinario de nuestros pueblos. Los aumentos en los niveles y número de delitos, es sólo la primera etapa de una explosión mayor nunca antes vivida que puede terminar en una revolución, entendida como la ruptura con el orden anterior y la instauración de un nuevo orden o en un caos constante que implica la división de los territorios en pequeños feudos como los de la edad media.
El 20 de diciembre del año 2001 el pueblo argentino se manifestó y logró la renuncia del ministro de economía y del presidente radical Fernando De la Rúa. La movilización se inició con un tímido cacerolazo que sumaba a los más pobres a la, a esas alturas, también empobrecida clase media argentina, como una flama que enciende la mecha la protesta fue en aumento y llegando a congregar a miles de personas frente a la casa de Cavallo en Palermo. El pueblo se manifestó espontáneamente, fue el instinto de conservación de los argentinos el que les hizo intuir que de no mediar ellos mismos, terminarían muriéndose de hambre en un país rico. Fue ese mismo pueblo quien no le creyó a Rodríguez y utilizando la misma estrategia insurgente lo depusieron y que Camaño mediante, han dado una oportunidad a Duhalde, pero esa oportunidad no es un cheque en blanco a su gestión, las personas están en estado de alerta constante y no perdonarán más errores de conducción.
Según la BBC[16], hoy (1 de septiembre de 2002) ha habido una multitudinaria manifestación en todo el país que refuerza la idea de que “se vayan todos”, en rechazo a la idea de Duhalde de adelantar las elecciones ya que para el pueblo cambiar el jefe del ejecutivo no soluciona la crisis.
EL CONTEXTO INTERNO EN VENEZUELA
La crisis
El 2 de febrero de 1999, Hugo Chávez F. asume como presidente de Venezuela, trae consigo una propuesta diferente de gobierno, plantea su rechazo al neoliberalismo y propone alternativas económicas tendientes a mejorar las condiciones de vida de su propio pueblo, pensando también en el continente. Tratado como ídolo por algunos y como populista y demagogo por otros, lo cierto es que Chávez no deja indiferente a nadie, y menos, a la oligarquía venezolana y a EE.UU. que ven con espanto los cambios que realiza. Al respecto, Noam Chomsky plantea “Venezuela es un país muy rico, con enormes reservas de petróleo, fue un dominio de los británicos hasta que EE.UU. los expulsó en los años veinte, cuando era presidente Woodrow Wilson. Desde entonces y hasta los años setenta, Venezuela fue el principal exportador de petróleo para ese país, aun hoy es uno de los más importantes...También tiene otros significativos recursos naturales y que, por décadas EE.UU. ha explotado y, por lo tanto, no verá con buenos ojos que las cosas se salgan de control”[17].
Una de las primeras medidas del recién electo presidente venezolano, fue cambiar la constitución dictada en 1961, así, el 15 diciembre de 1999 es aprobada, con más del 71% de los votos a favor, la constitución bolivariana. Esta carta magna fue dada a conocer por medio de libritos de bolsillo que fueron repartidos a todo aquel que la quisiera recibir, la idea era que todo el pueblo venezolano la conociera. Entre otras cosas, la nueva constitución plantea que “Los yacimientos mineros y de hidrocarburos cualquiera que sea su naturaleza, existentes dentro del territorio, bajo el lecho del mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes de dominio público, y por tanto, inalienables e imprescriptibles”[18] esto deja fuera toda pretensión de privatización del petróleo venezolano y por tanto es una afrenta a las pretensiones globalizadoras neoliberales.
Otra acción que le significó el odio de los neoliberales es su postura frente a la producción de petróleo venezolana, una vez nacionalizados los yacimientos y empresas de hidrocarburo, Chávez realizó serias reformas en la industria petrolera venezolana, lo que le ha permitido mantener limitada la cuota de producción asignada por la OPEP.
Pero no sólo dictó una nueva constitución e intervino en las empresas petroleras de su país, sino que activó decididamente la OPEP organización de exportadores de petróleo que no agrada a EE.UU.. Se encontró con Saddam Hussein, visitó Irán y Libia, estableció fluidas relaciones diplomáticas con Cuba y Fidel, y, para colmo de males rechazó apoyar el Plan Colombia.
Todo lo anterior son acciones vistas como pecados capitales por los estadounidenses quienes, al término de la guerra fría, pensaban que tenían ganada la guerra y pasarían a ser los rectores de la política mundial.
La crisis estalla cuando el 23 de enero Caracas es escenario de dos multitudinarias manifestaciones contrarias y que se dan a pocas cuadras una de otra. Se manifestaba la oposición unida contra Chávez y los partidarios de su gobierno en su apoyo. Según la CNN “las manifestaciones reflejaban la aguda polarización producida en el país”.[19]
El 4 de febrero se produce una situación similar, es la celebración del décimo aniversario del intento de golpe militar contra Carlos Andrés Pérez en 1992, una multitud lo acompaña en una concentración, la protesta de la oposición se manifiesta vistiendo de negro[20].. El 7 de febrero: Pedro Soto, coronel de la Fuerza Aérea Venezolana (y edecán del ex presidente Carlos Andrés Pérez), acusa a Chávez de tirano, pide su dimisión, nuevas elecciones y la presidencia de un civil. Ese mismo día se suman una serie de militares a la petición de Soto, entre ellos el capitán de la Guardia Nacional (policía militar) Pedro Flores, el contra almirante Carlos Molina y el general Román Gómez. El presidente sale al paso con declaraciones en las que plantea que Soto es un traidor y conspirador cuyo movimiento encabeza Carlos Andrés Pérez.
A fines de febrero y principios de marzo se produce una rebelión de parte de los directivos de la Empresa Estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) quienes se niegan a aplicar las medidas propuesta por el presidente y luego a dejar sus cargos.
La CTV (Central de Trabajadores Venezolanos) convoca a una huelga general para el 9 de abril, a ella se suma la agrupación de empresiarios venezolanos Fedecámaras. Existen versiones diferentes respecto a la huelga, para el gobierno es un fracaso, y la CTV decide prorrogarla indefinidamente, el 11 de abril, una turba, instada por Carmona y los lideres de la CTV, marcha hacia el palacio de Miraflores pidiendo la renuncia de Chávez y se produce el temido encuentro entre opositores y simpatizantes del régimen, se origina un tiroteo que deja al menos 14 muertos y 100 heridos. Varios militares desconocen a Chávez como presidente, otro grupo importante de militares lo apoya, el país vive una tremenda inestabilidad. El viernes 12 de abril Chávez es recluido en el fuerte Tiuna y Pedro Carmona, presidente de Fedecámaras, asume como presidente de la república en forma transitoria.
Después de esto se produce un hecho inédito en la historia latinoamericana, la ciudadanía salió en defensa del presidente electo con el 52% de los votos. Cabe recordar algunos hitos; El pueblo no se levantó en defensa de Getulio Vargas en Brasil en 1954, ni tampoco defendió a Perón en Argentina en 1955, para que hablar del Presidente Salvador Allende en Chile 1973. Todos intentaron reformas similares a las que hoy intenta Chávez, sin embargo, fueron derrocados por conspiraciones similares a la que se planeó contra él.
Mientras el pueblo estaba en la calle pidiendo el regreso del primer mandatario electo, Carmona, los militares traidores, representantes de la clase media arrivista y la oligarquía venezolana, intentaban dar un respaldo institucional al golpe, como un hecho icónico está el abrazo en el Palacio Miraflores entre Ignacio Salvatierra, presidente de la asociación de banqueros y Carmona, luego de la firma del documento que nombra a este último como presidente de Venezuela.
Por otra parte EE.UU. daba la bienvenida al nuevo gobierno “amigo”, prueba de esto son las declaraciones de Ari Fleischer vocero Presidencial y Peter Reeker vocero del Departamento de Estado norteamericano, quienes el mismo día 12 afirmaron que “Chávez provocó la crisis en Venezuela, que había renunciado y que antes de dimitir, el Presidente había destituido al Vicepresidente y a su gabinete... se rehusaron, además , a calificar los hechos como un golpe de estado”[21]
El 13 de abril, partidarios de Chávez saquean la ciudad, militares leales manifiestan su volunta de respetar y defender la institucionalidad y por tanto llaman a liberar al presidente (entra en acción la Operación de Recuperación de la Dignidad Nacional), la amenaza de una cruenta guerra civil, la inestabilidad del país y el poco apoyo popular hace dimitir a Carmona a favor de Diosdado Cabello quien asume la conducción del país hasta el regreso triunfal del repuesto presidente.
Luego de estabilizar al país, Chávez, lejos de presentar conductas revanchistas, llama a un dialogo nacional, recluyen a Carmona en su propio domicilio y llama a todos los actores sociales a sentarse en la mesa de conversación.
El contexto histórico reciente
Si Argentina no está exenta del devenir golpista latinoamericano, Venezuela viene a ser el paradigma de las intervenciones militares en la primera mitad del siglo. La historia se remonta a inicios de siglo cuando el general Juan Vicente Gómez toma el poder en 1908 e impone una dictadura que dura hasta 1935 (fecha de su muerte) es decir 27 Venezuela inicia el siglo entonces, con un gobierno de facto que no respeta los derechos humanos y ni el juego democracia. Le sucede el Ministro de Guerra, el general Eleazar López Contreras, a quien le corresponde el difícil camino de la transición democrática. Se legalizan partidos políticos y sindicatos, se abre espacio a la libertad de prensa y de manifestación, hay elecciones para los concejos municipales y la Cámara de Diputados, y se establecen leyes e instituciones de carácter moderno (Ley del Trabajo, Banco Central, Instituto Pedagógico, etc.).En 1941 el general Isaías Medina Angarita remplaza a López, quien da un paso más en el proceso de transición a la democracia. Vuelven a la legalidad los partidos Acción Democrática y Comunista, se establece el voto femenino a escala municipal, se crean los Seguros Sociales y el Impuesto sobre la Renta, se reforma la Ley de Hidrocarburos para que el Estado obtenga más participación en la riqueza petrolera. Se aprueba una ley de reforma agraria.
A pesar de las grandes reformas anteriores, en 1945 es derrocado el gobierno de Medina por un movimiento militar que brega por elecciones directas, voto universal y secreto (hasta entonces la elección era indirecta).
En 1947se dicta una constitución y, en 1948 Romulo Gallegos es electo presidente, siendo el primero en ser electo por votación universal y directa. Pero la tónica de los golpes militares se sigue repitiendo y ese mismo año, Gallegos es derrocado y se toma el poder una Junta Militar, presidida por el Teniente. Coronel. Carlos Delgado Chalbaud. Cuatro años después se realizan elecciones que son ganadas por el COPEI y URD, sin embargo, los militares desconocen los resultados llevando al poder al Coronel Marcos Pérez Jiménez y una vez más los partidos son abolidos y los derechos humanos pisoteados una nueva dictadura se instala en ese país. La lucha dada por el pueblo y el apoyo de algunos militares derroca a Pérez Jiménez y se llaman a elecciones cuyo candidato ganador es Rómulo Betancourt quien gobierna desde 1959 con una coalición de partidos conformada por la AD, UDR y COPEI. En enero de 1961 se dicta una nueva constitución que dura hasta 1999 fecha en que es dictada la Constitución Bolivariana de Chávez.
Como se puede ver, la historia de Venezuela es una historia marcada por las intervenciones militares en la primera mitad del siglo XX y si no es por la acción decidida de un pueblo y por militares democráticos, habría sido la forma de inaugurar el siglo XXI.
En 1964 Raúl Leoni asume la Presidencia de la República por el periodo 1964-1969 y por primera vez en 23 años, la entrega del mando se hace en forma pacífica. Luego llega a la Presidencia de Rafael Caldera (1969-1974) le sucede, Carlos Andrés Pérez (1974-1979), este le entrega el mando a Luis Herrera Campins (1979-1984), para venir luego la presidencia de Jaime Lusinchi (1984-1989). A partir de 1989, se instalan en Miraflores dos ex Presidentes para cumplir un segundo periodo, Carlos Andrés Pérez(1989-1994) y Rafael Caldera (1994-1999).
La historia de Chávez comienza el 4 de febrero de 1992, ese día lidera la rebelión contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, desde su puesto de mando en el Museo de la Planicie, fracasan en su intento de toma del poder, pero las condiciones que pone para su rendición es que le permitan hablarle al pueblo por televisión como lo había hecho el presidente horas antes, en su discurso hace un mea culpa por el golpe, pero justifica magistralmente la intención. Algunos analistas han definido esta situación como un a derrota militar y un triunfo político[22]. Después de esto pasó dos años en la cárcel, hasta que en 1994 es amnistiado por el presidente Rafael Caldera a cambio de dejar la milicia.
Y el 6 de diciembre de 1998 Hugo Chávez Frías, triunfa con un 56,2% de los votos y se convertirá en el presidente más polémico en Latinoamérica de fines del siglo XX y de principios del siglo XXI.
El contexto económico
Desde los tiempos de la colonia hasta la llegada del petróleo, la actividad agropecuaria era la principal fuente de ingresos que tenía Venezuela. A partir de 1926 con el descubrimiento y explotación del petróleo, la agricultura pasa a un plano segundario, y por tanto el café, principal producto de exportación hasta entonces, fue reemplazado por el petróleo, convirtiéndose en el eje económico del país. Por mucho tiempo
Venezuela, un país rico en recursos naturales, uno de los depósitos de petróleo más grande del planeta y con yacimientos importantes de carbón, hierro y oro. A pesar de esto, el 85% de su población es considerada pobre.
Con una deuda externa que en 1992 alcanzaba a los 37,7 millones de dólares, cifra más alta de la década, en el año 2000 el gobierno logra rebajar la cuenta a 34,2 millones de dólares, lo que demuestra que a pesar de la crisis, sigue pagando sus deudas.
Venezuela ha logrado mantener estable su economía, además del pago oportuno de su deuda externa ha tenido un manejo excepcional, considerando sus actuales condiciones, de la inflación, de hecho “El gobierno ha señalado que mantener la inflación en un nivel bajo es una de sus más altas prioridades y tuvo éxito en hacerla retroceder a un 12,3% el año pasado, del 13,4% que había registrado el 2000 y el casi 20% de 1999”[23]
A pesar de la disminución de la cuota de producción de petróleo, auto impuesta en función de fortalecer la OPEP, la economía sigue funcionando con muy buenos resultados, de hecho, Venezuela es uno de los pocos países americanos que aún sigue creciendo.
Pero este crecimiento tiende a la equidad y no a la agudización de la brecha entre ricos y pobres, para esto, el gobierno ha realizado y sigue realizando, una serie de reformas, entre las que se encuentra una que toca las fibras más sensibles de la oligarquía y del “gran país del norte”. En enero del 2002 el gobierno venezolano se propuso reformar el áreas de la producción de petróleo, tomó una serie de medidas, como decía anteriormente, en torno a mejorar la eficiencia de la compañía de Petróleo de Venezuela PDVSA, quitándole beneficios algunos altos funcionarios de dicha empresa y tendiendo a mejorar la eficiencia y la equidad, situación que, evidentemente, no fue del agrado de EE.UU. y menos de la clase privilegiada venezolana.
Podría extenderme innumerables páginas mostrando la estabilidad de la economía venezolana máxime si se la compara con el resto de las economías de América del sur, sin embargo no tendría sentido, basta con revisar indicadores oficiales a nivel internacional.
El tema económico en Venezuela no es menor, de hecho es una de las principales causas, Calcagno describe muy bien la relación cuando plantea que “Todo golpe de Estado lleva consigo una idea del funcionamiento económico de la sociedad, define qué sectores sociales deben ser favorecidos, cuáles perjudicados. Esto es patente en los sucesos de Venezuela, donde la dimensión económica del golpe es nítida: entregar el petróleo; suprimir las leyes de reforma agraria y del Banco Central de Venezuela; asegurar el Área de Libre Comercio de las Américas”.[24], esos fueron los motivos del golpe, las que evidentemente no tienen relación alguna con el bienestar de la mayoría del país sino que sólo busca la recuperación de privilegios de la clase acostumbrada a tenerlos por medio de la explotación del hombre por el hombre.
El contexto político
Como lo planteé anteriormente, Venezuela vivió por muchos años dependiente de los vaivenes políticos entre un golpe de estado y otro, luego de la estabilización, el país logra caminar por la senda democrática, esta senda permaneció expedita (sin intromisión norteamericana) hasta que llegó al poder una coalición que decidió no regalar sus recursos naturales ni su fuerza productiva, sino recuperar la dignidad de sus habitantes. Cuando Chávez asume el poder la estabilidad de casi 35 años comienza a tambalearse, pero no es el pueblo quien provoca inestabilidad (el presidente mestizo representa a los marginados), son agentes externos y la oligarquía los que olvidan su “respeto absoluto a la democracia”, como siempre, olvidan cuando la “democracia no los favorece”.
En este caminar hacia un país más justo, Chávez realiza una serie de reformas, entre ellas la dictación de una nueva constitución, cuyos preceptos fundamentales dan el poder al pueblo.
Se reforma también el poder legislativo y la asamblea nacional queda compuesta por[25] 165 escaños, de los cuales 76 pertenecen al Movimiento V República (MVR, fundado por Chávez), 33 a la Acción Democrática (AD, partido de orientación social demócrata), 20 al Movimiento al Socialismo (MAS), 6 al Proyecto Venezuela (PV), 5 al Partido Social Cristiano (COPEI), 5 al Movimiento Primero Justicia (MPJ), 3 al LAPY,3 a La Causa R (CR), 3 a Nuevos Tiempos, 3 al Consejo Nacional Indio de Venezuela (CONIVE) y 8 a otras agrupaciones.
La aprobación de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario también tiene un marcado signo político ideológico, redistribuir las tierras ociosas para potenciar su producción ha sido otro duro golpe contra aquellos que no quieren la igualdad.
Lo anterior más la entrega de títulos de dominio a los pobres urbanos, la entrega de títulos a los campesinos sin tierra hace recordar la operación sitio del Presidente Salvador Allende G, en Chile, el proceso contrarrevolucionario también. La diferencia está en las masas en la calle defendiendo a su presidente.
Chávez es un presidente globalizado, aunque no neoliberalizado, su política exterior ha tenido un fuerte impacto a nivel internacional, a puesto en la agenda la importancia de un mundo geopolíticamente multipolar, ha salido al paso al discurso neoliberal, ha establecido alianzas con países como Cuba y China, sin dejar de lado, por supuesto, la reorganización de la OPEP, duro golpe al capitalismo financiero internacional que requiere del petróleo para mover sus autos y sus industrias. Y por último se ha atrevido a cuestionar en foros mundiales la intervención norteamericana en asuntos internos de otros países y el permanente uso de la fuerza cuando las condiciones le son adversas.
En el ámbito interno, es la Fedecámaras (agrupación de empresarios) la que inicia el movimiento contra Chávez, estos controlan los medios de comunicación (los que juegan un rol protagónico en los hechos de abril), se le suman los trabajadores agrupados en la CTV (dirigida por militantes del partido Acción Democrática, partido de orientación socialdemócrata) y algunos militares de alta graduación. El 10 de diciembre de 2001 este grupo contrario al presidente llama a un paro general de actividades, que tiene una relativa adhesión, por otra parte, ese mismo día, el bloque de apoyo a Chávez recurre a las masas en la calle, logrando un gran apoyo que “fortalece los Círculos Bolivarianos (estructura de masas) y el Comando Político de la Revolución ( eventual embrión de un partido unificador del amplio arco de fuerzas comprometidas con la Revolución Bolivariana)”[26]
El conflicto entre fuerzas neoliberales y fuerzas revolucionarias hace crisis en abril del año 2002, los partidarios del neoliberalismo y de la “democracia” sabe a ciencia cierta que no podrán tumbar el gobierno por la vía electoral, ven crecer el apoyo popular y se desesperan ante la pérdida de sus privilegios, por otra parte, EE.UU. ve con preocupación este gobierno que le envía petróleo a Cuba y que reorganiza la OPEP, estos antecedentes constituyen argumentos suficientes para intentar dar un golpe “cívico militar” en contra de Chávez. Pero todo un pueblo en la calle más militares leales lograron revertir la situación, pero nadie sabe por cuanto tiempo.
MATRIZ COMPARATIVA
Las crisis
Ambas crisis se caracterizan por tener al pueblo cansado de ser explotado, en la calle defendiendo sus derechos.
En Venezuela estalla porque un grupo minoritario de la población ve la pérdida de sus privilegios, en Argentina en cambio, estalla porque una gran mayoría empobrecida y desesperanzada esta cansada de los privilegios de algunos.
En Venezuela EE.UU. apoya el golpe, en Argentina EE.UU. ( por medio del BM) pide poner mano dura contra la población sublevada.
Histórico
Venezuela y Argentina tienen regímenes dictatoriales a lo largo de su historia del siglo XX, dejando una herida en la historia política
Ambos países ha sido víctimas del neoliberalismo que ha regalado por mucho tiempo sus recursos naturales a las transnacionales con la diferencia de que Venezuela transita hacia un régimen más justo y argentina aun no encuentra su rumbo.
Político
En el ámbito político se repite la lógica de división de clases, en ambos países se enfrentan los dueños de los medios de producción contra aquellos que aportan su fuerza de trabajo (entiéndase desde obreros hasta profesionales).
En Argentina los partidos políticos están tremendamente desprestigiados y se ha perdido la confianza, lo que contribuye al caos político y por ende al caos económico, en Venezuela han surgido nuevos movimientos que han logrado aunar a la población, lo que ha significado que a pesar de la crisis, el país se ha mantenido estable económicamente.
En Argentina no hay una coalición lo suficientemente fuerte como para imponer cambios radicales en la política económica que se está implementando, en Venezuela en cambio el Movimiento V República ha logrado concitar a un número importante de la población.
Económico
En lo económico, ambos países son ricos en recursos naturales, pero mientras Venezuela protege su ecosistema y redistribuye las ganancias de la explotación de dichos recursos. Argentina ha vendido sus recursos naturales sin mayor valor agregado, enriqueciendo a unos pocos, no siempre nacionales, y empobreciendo a la mayoría del pueblo. Sin embargo existen grandes diferencias, mientras Venezuela es un país estable con una inflación controlada y una deuda externa con sus pagos al día, Argentina vive su peor momento con una inflación gigantesca y pagando con gran dificultad la deuda, pasando por periodos como el gobierno de Rodríguez en los que definitivamente se pensó en la cesación de pagos.
Reflexiones finales
Para terminar quisiera hacer una reflexión en torno a los procesos que se han vivido en el último tiempo en estos dos países y su proyección en el contexot latinoamericano.
Primero, nadie pensó que en Argentina se desarrollarían los hechos de violencia vividos en diciembres del 2001, una vez ocurridos se deben sacar lecciones de éstos, no es casual que el pueblo haya salido a las calles y halla saqueado tiendas y supermercados, el modelo impuesto ha generado diferencias tan grandes entre las distintas clases sociales, que ya hasta los organismos proclives al neoliberalismo lo reconocen e intentan soluciones de forma pero no de fondo, que contengan el estallido social. Mi percepción es que de no cambiar sustancialmente el modo en que se maneja la economía mundial, se seguirán sucediendo hechos como este y harán peligrar la estabilidad de muchos gobiernos.
Por otra parte se deben alentar procesos como el de Venezuela , el que, al margen de que se esté de acuerdo o no, a intentado disminuir las desigualdades y, ha reconstruido la confianza perdida en los partidos políticos por parte del pueblo venezolano. Ha puesto en el debate mundial la necesaria multipolaridad, manifestada en la multiculturalidad. El respeto por el tipo de orden y de gobierno que cada país se quiere dar es fundamental a la hora de construir un mundo más democrático, no vaya a ser cosa que los guardianes de la democracia se conviertan en los carceleros del mundo.
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[4] OPS; OMS, “Plan de Acción Regional en Violencia y Salud” http://www.paho.org/spanish/hpp/hppreind.html
[5] Discurso pronunciado por Immanuel Wallerstein cuando recibió el grado de doctor honoris causa en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 23 de septiembre de 1999.
[6] Trotsky, Leon; “Historia de la revolución rusa”, Tomo I, Ed Quimantú , Santiago de Chile, 1972
[7] OPS; OMS, “Plan de Acción Regional en Violencia y Salud” http://www.paho.org/spanish/hpp/hppreind.htm
[8] Sepúlveda Almarza Alberto; "El fin del sistema bipolar y sus consecuencias para América Latina", Academia Diplomática de Chile. (fotocopia)
[9] Fazio Hugo; “Crece la desigualdad, otro mundo es posible”, Ed LOM, Santiago de Chile, 2001
[10] Santamarta José; "Qué es globalización?, fotocopia, para mayor información contactarse con worlwach@nodo50.org
[11] PNUD; Informe mundial sobre el desarrollo humano. 1999
[12] Fazio Hugo; “Crece la desigualdad, otro mundo es posible”, Ed LOM, Santiago de Chile, 2001
[13] Nacido en San Francisco de Argentina en 1946, neoliberalita ortodoxo, doctorado en Economía por la Universidad de Harvard ha sido uno de los actores fundamentales de la crisis.
[14] Touraine, Alain; “El regreso a la nación”, publicado en el Diario Clarín, del 13 de enero del 2002
[15] Vargas, Mónica: “La política de vivienda de Eduardo Frei Ruiz Tagle como elemento que contribuye al fenómeno y mantención de la marginalidad urbano espacial del gran Santiago”, Tesis para obtener Diploma del Programa de Post Título Diploma de Estudios Políticos, Instituto de Ciencia Política, Universidad de Chile, Santiago, Chile 1996.
[16] BBC MUNDO:COM, 1 de septiembre del 2002
[17] Entrevista con Hainz Dieterich, del libro “La cuarta vía al poder”. Venezuela, Colombia, Ecuador; Buenos Aires 2000.
[18] Constitución Bolivariana, capítulo II artículo 12.
[19] CNNenespañol.com , 28 de febrero del 2002
[20] ELPAIS.es el golpe que tumbó a Chávez.
[21] Tokatlian, Juan; “El picotazo de los halcones”, Diario El Clarín de Buenos Aires Argentina, 21 de abril del 2002
[22] García Márquez Gabriel; “El enigma de los dos Chávez” en Diario Le Monde Diplomatique, octubre del 2000.
[23] DJ Maza, Venezuela: Inflación 2002 Podría Superar 11%, Diario Caracas 17 de enero 2002.
[24] Calcagno Alfredo Eric ; LA CONSPIRACIÓN CONTRA CHÁVEZ Razones de la intentona golpista Economía de la sublevación, en Periódico Le Mond Diplomatique, mayo del 2002
[25] http://www.latin-focus.com
[26] Bilbao Luis, “Chávez frena a la oposición”, en Periódico Le Mond Diplomatique, abril del 2002
Los casos de Venezuela y Argentina
Mónica Vargas Aguirre a
Mvargas@academia.cl
EL PROBLEMA
Este artículo tiene como finalidad identificar y analizar algunos factores externos e internos que determinaron la aparición del fenómeno de explosiones de violencia de masas y que afectando la gobernabilidad en Venezuela abril del 2002 y Argentina diciembre del 2001. La idea es desentrañar aquellos elementos que incidieron en la movilización de las masas en torno a reponer o derrocar un gobierno en un momento determinado de la historia de dichos países.
Globalización y neoliberalismo
Como siempre partiré por hacer una aclaración conceptual que me parece importante desarrollar en este artículo, ésta está fundamentada en la similitud con se suelen utilizar el concepto denominado globalización y el aquel designado como neoliberalismo, evidentemente ambos enunciados tienen elementos en común ya que se fundamentan en procesos desarrollados por la economía. Sin embargo, la globalización en si, es un fenómeno neutro cuyos efectos, si bien son económicos, tienen un marcado énfasis cultural y que se vincula con el avance de las comunicaciones a través de la historia el que hace expedita la interacción y el comercio entre culturas diversas, y que hoy, esta produciendo una intensa relación entre diferentes civilizaciones a escalas nunca antes vistas, lo que, dicho sea de paso, trae consigo importantes dosis de mezclas y dominios culturales. Otra cosa es el modelo de desarrollo neoliberal, el cual tiene una fuerte carga ideológica que "contiene las ideas liberales clásicas, tales como la importancia del individuo, el papel limitado del Estado y el valor del mercado libre"[1]. En el ámbito internacional, los neoliberales han concentrado sus esfuerzos en tres puntos fundamentales: libre comercio en bienes y servicios; libre circulación de capital; libertad de inversión.
Durante los años ochentas en América Latina y Estados Unidos la discusión respecto a las crisis económicas latinoamericanas estuvo en el centro del debate, a pesar de que en muchos países ya se habían comenzado a imponer “ajustes estructurales neoliberales” aun no existía un acuerdo explícito al respecto. Este, sólo llega en 1990, cuando se reúne en Washington, la elite intelectual económica latinoamericana, la que luego de intensos debates produce una suerte de “método económico” que prometía salvar las economías de América Latina. Esta pócima neoliberal ofrecía ser la panacea, sin embargo el tratamiento no estaba exento de efectos colaterales tales como altos niveles de cesantía, el deterioro del medioambiente, la descomposición de la vida familiar y comunitaria (producto del individualismo), la concentración de los beneficios en una minoría, hambre y desesperación para aquellos que no se podrían integrar al modelo. Los economistas aseguraban que esto sería por poco tiempo, y que luego vendría el crecimiento. Esta ciega confianza en el sistema propuesto no permitió tomar en serio sus consecuencias, las que tarde o temprano descompondrán el cuadro económico y político latinoamericano.
El consenso de Washington incluía diez medidas que debían ser aplicadas en los países de la región: Férrea disciplina fiscal; Cambio de prioridades en el gasto público, enfocado a las necesidades sociales; Ampliar las bases impositivas más que incrementar los tipos; Procurar tasas de interés positiva, determinadas por el mercados; Liberación del comercio y reorientación de las economías hacia la exportación; Tipo de cambio fijado por el mercado y no por los gobiernos; Supresión de restricciones directas del capital extranjero; Privatización de las empresas públicas; Procurar una desregulación de la actividad económica; Reforzar las garantías de los derechos de propiedad.
Como se puede ver la imposición de este modelo está orientado a sustituir el concepto monístico de gobierno, independiente de lo económico, por el concepto pluralístico en que el gobierno es un conjunto de individuos, que producen bienes públicos para otro conjunto de individuos que valoran estos bienes según sus preferencias individuales.
La proposición anterior constituye, por lo demás, el fundamento del llamado individualismo metodológico[2], que es, desde un punto de vista teórico, el corazón mismo de la teoría liberal.
Boutros Boutros-Ghali, ex Secretario General de Naciones Unidas señaló en Davos “La realidad del poder mundial escapa ampliamente a los estados. Esto Es así porque la globalización implica la emergencia de nuevos poderes, que trascienden las estructuras estatales... estos nuevos poderes no constituyen un todo articulado y coordinados, sino más bien son fuerzas que se mueven a su antojo y cuya consigna podría ser “todo el poder a los mercados” [3],
En síntesis y desde una perspectiva moderna, el neoliberalismo podría ser definido como la creencia en que la intervención gubernamental usualmente no funciona y que el libre mercado generalmente sí lo hace. Y la globalización puede entenderse como la interacción fluida entre culturas distintas y que produce híbridos culturales o la dominación de una cultura por sobre otra.
Violencia
A través de la historia han existido diferentes corrientes teóricas que han intentado explicara la violencia. No estando siempre de acuerdo en sus causas y consecuencias, hasta los años 80 había un consentimiento relativo respecto a que la violencia era parte de las primeras etapas en el proceso evolutivo y que podría ser superada en la medida en que la humanidad caminara hacia estado más avanzados que implicaran un aumento en la racionalidad en las relaciones al interior de las sociedades y entre sociedades distintas y/o con una distribución más equitativa de los bienes. Pocos, sólo los más conservadores, postulaban a la violencia como un componente intrínseco, y por tanto, insuperable de las relaciones humanas.
En el estado actual de la evolución tecnológica, económica y social, la violencia ha perdido legitimidad aparente como forma de resolver los conflictos (la insurrección y la violencia política en general han sido reemplazadas por la "resolución pacífica de conflictos"), paradójicamente, en todo el mundo la percepción de inseguridad, de miedo y violencia ha aumentado, y, objetivamente los niveles de delito e intensidad de las agresiones han llegado a constituir alarma pública en varias naciones, a esto, se le han sumado explosiones incontrolables de violencia social en países que no han alcanzado las "bondades del desarrollo".
Como un dato anexo y que fundamenta lo paradójico del hecho, se pueden mencionar las intervenciones de EE.UU. en Afganistán que no han seguido la lógica de la pacificidad y que llevan a dudar o al menos a pensar en que dicha lógica es aplicable sólo si se siguen los lineamientos impuestos por una parte de la población mundial.
El concepto de violencia tiene diversas interpretaciones que van desde una definición puramente psíquica a definiciones que sólo reconocen la violencia física. Ambas perspectivas coinciden en que la violencia no es solamente un determinado tipo de acto, sino también una determinada potencialidad u omisión.
La Organización Mundial de la Salud, plantea que: “La razón de la violencia hay que encontrarla en el cruce de factores negativos del individuo y de la sociedad.
Las condiciones de hacinamiento, desnutrición, desempleo y deterioro de la familia que imponen la desigualdad y la pobreza, propician en gran medida el desarrollo de patrones de conducta agresivos para la resolución de conflictos familiares y comunitarios. Las frustraciones derivadas de la lucha por la supervivencia en situaciones de inequidad y marginalidad constituyen factores facilitadores de comportamientos agresivos. De otra parte, el mantenimiento de estas condiciones de asimetría implica el ejercicio de la violencia. Frente al debilitamiento de los aparatos de justicia y control legal y ante la persistencia de condicionantes sociales, pueden generarse o reforzarse culturas de violencia que legitiman la fuerza como medio para resolver frustraciones, desavenencias y conflictos”[4].
La definición del a OMS aparentemente sólo explica los hechos acontecidos en Argentina, sin embargo tiene directa relación con el fenómeno ocurrido en Venezuela ya que este país se encuentra tomando una serie de medidas tendientes a disminuir el impacto del modelo (y, por tanto, a disminuir desigualdades) en el pueblo venezolano.
Exclusión social y violencias estructural
La Exclusión Social y la Violencia Estructural florecen contenidas dentro del modelo de desarrollo económico capitalista en su remozada versión neoliberal, haciendo retroceder a los estados como elementos estabilizadores o equilibradores de la balanza, imponiendo un mercado como ente regulador absoluto.
Se ha generado, en algunos círculos políticos e intelectuales, la idea que tiende a reconocer esta base ideológica como única y sin contraposición, lo que ha frenado la construcción de alternativas teóricas. Sin embargo, la teoría es sobrepasada con creces por la práctica de los pueblos que sufren los embates del modelo, pueblos que sin conducción política han hecho presente su descontento.
El peligro inminente esta dado por los efectos que estas manifestaciones violentas e inorgánicas tienen en la gobernabilidad de los países
Immanuelle Wallerstein, en el discurso dictado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, al recibir el título de doctor honoris causa, planteó una verdad que hoy se empieza ha hacer realidad, y que se ve reflejada en los últimos hechos acontecidos en Venezuela y Argentina, él dijo: “Pero, si las masas ya no creen que el futuro sea luminoso, ¿están preparadas para ser pacientes? Esto me parece muy dudoso. En efecto, vivimos hoy (de Los Angeles a México, de Sarajevo a Pristina, de Kinshasa a Freetown) la impaciencia total de las poblaciones. Tal vez no sepan qué hacer ni qué sería lo más útil, pero sí saben que el sistema-mundo actual no los beneficia.”[5]
Intentando responder a Wallerstein, diré que definitivamente las masas no están siendo pacientes y que los tradicionales liderazgos de los partidos de izquierda no han sido capaces de conducir este descontento hacia una revolución en los términos en que tradicionalmente ésta es entendida. Los fundamentos que sustentan esta incapacidad son muchos y van más allá del fin de la guerra fría y la caída de los socialismos reales, se relacionan básicamente con la ruptura entre el vínculo de la sociedad y su institucionalidad, ya lo decía Trotsky en 1930, “En los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, éstas rompen las barreras que las separan de la palestra política, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervención, crean un punto de partida para el nuevo régimen”[6]. Trotsky en su momento tenía medianamente claro como era ese nuevo régimen, en nuestra época actual, en cambio, las cosas son un tanto más confusas, no se puede hablar de “un” nuevo régimen, sino de regímenes distintos que permitan mantener la estabilidad de cada uno de los países del planeta, hoy en día nadie podría (debería) pretender imponer un solo modelo de sociedad, hoy está medianamente claro que existen múltiples culturas y diversas formas de gobernar, lo importante es el respeto a la diversidad. Pero la globalización neoliberal es la antítesis de esta postura, el neoliberalismo pretende homogeneizar preferencias y eliminar diferencias culturales para que así sus productos (entiéndase producto en el más amplio sentido de la palabra, productos políticos, económicos y sociales) sean fácilmente transables en los mercados.
Como decía anteriormente, ante este contexto las masas no esperan, se revelan y “la violencia se expresa tanto en escenarios de la vida privada como pública, en las relaciones entre ciudadanos y entre éstos y sus Estados. Amenaza así, tanto la construcción como la consolidación de regímenes democráticos y de procesos sociales de democratización de las respectivas sociedades.”[7].
No se refiere sólo a una forma de "hacer", sino también de "no hacer"; es este tipo de violencia potencial, la que genera la implantación del modelo neoliberal. La que se manifiesta en la indiferencia hacia aquellos no incorporados y que no ven posibilidades de entrada, y peor aun, hacia aquellos que al sistema no les sirve incluir.
Creo que la frase acuñada por Margaret Thatcher para justificar la imposición del modelo en Gran Bretaña en 1979 refleja fielmente la violencia de la ideología neoliberal, "There is not alternative", es decir, se debe fomentar la competencia entre naciones, regiones, empresas e individuos y que sobrevivan los más eficientes, para el resto "no hay alternativa".
En la práctica esto se traduce en la negación (por acción u omisión) de los derechos sociales, urbanos y ambientales de los ciudadanos más débiles de todos los países del mundo. La agudización de estos conflictos conduce a una polarización que, a su vez, desemboca, generalmente, en situaciones de violencia, cuestión que como veíamos anteriormente, no es nueva en la historia de la humanidad. Lo inédito es la forma en que se manifiesta el fenómeno y como se evita; en la antigüedad eran los señores feudales los encargados de aplacar el descontento utilizando la fuerza o la beneficencia, luego fueron los estados y los partidos políticos los responsables de controlar la situación, hoy en día, con la retirada del estado y el desprestigio de los partidos políticos es muy difícil definir quienes responden ante las crisis de inequidad. La violencia que se genera por este hecho se puede manifestar tanto en delincuencia dentro de las mismas ciudades como en puebladas saqueando y robando, desestabilizando al país.
El contexto internacional
El fenómeno de la globalización de las ideas neoliberales, esta propagación del modelo, esta produciendo una creciente sensación de inestabilidad, descontento y ansiedad en la sociedad civil.
La ocurrencia de este acontecimiento se enmarca en el siguiente contexto internacional:
En el ámbito económico
Existen diferencias importantes entre países, están aquellos incorporados plenamente al desarrollo y a los cuales la globalización se les presenta como una oportunidad y que reciben sus beneficios. Países en los cuales la economía está basada en la exportación de manufacturas y servicios, donde la mayoría de la población tiene sus necesidades de salud vivienda y educación satisfechas y donde el medio ambiente es protegido.
La otra cara de la moneda económica muestra a esos países (la mayoría del planeta) en los cuales la economía está basada en la explotación de sus recursos naturales sin valor agregado y con el consiguiente deterioro medio ambiental que su uso irracional implica, continentes enteros situados en el sur cuyos pueblos no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas. Extensos territorios ahogados por la deuda externa y que se han visto obligados a seguir los lineamientos impuestos por el modelo, bajo la presión de que sus economías entren en crisis absoluta por no obtener los recursos necesarios para su subsistencia.
Pero no sólo existen diferencias en el ámbito de los estados, las mayores desigualdades siguen siendo entre personas ricas y pobres sin importar el país de procedencia, así es como, según el Informe de Progreso Económico y Social del BID (1998/99) en América Latina el 5% de la población recibe el 25% del ingreso (los ricos) y el 30% (los pobres) perciben sólo el 7,6%, esto pone a nuestro continente como aquel con mayores diferencias.
Para ejemplificar lo que está sucediendo en el mundo basta sólo algunas cifras oficiales dadas por el Informe de Desarrollo Humano de 1999, el cual plantea que un ciudadano de Estados Unidos gana más que cien ciudadanos de Haití pero dentro de ese mismo país del norte el 20% de los más ricos tienen 8,9 veces más ingresos que el 20% más pobre
En resumen, aquellos que cumplan con los requisitos para ser incorporados a los mercados globales, son incluidos y respetados como ciudadanos del mundo, con derechos civiles, políticos y sociales, pero aquellos que no cumplen con el estándar mínimo de acceso a la globalización neoliberal, son excluidos y se les niegan los derechos más elementales.
En términos de inversión, las cosas tampoco andan tan bien, los capitales de las transnacionales se han convertido en la espada de Damocles que pende sobre los países y sus economías "Los flujos de capital son altamente inestables como consecuencia de su carácter especulativo. Todas las crisis de los años 1990 fueron financieras y tuvieron como características el ingreso masivo de capitales y su retiro súbito"[8].
Como consecuencia de lo anterior, ha comenzado a crecer una fuerte corriente de protesta contra el sistema, cuyo primer hito está marcado en Seattle en 1999, donde se reunieron 135 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para diseñar estrategias que permitieran liberalizar aún más el comercio mundial y donde la sociedad civil internacional representada por miles de manifestantes en las calles, fuera de la convención, por primera vez, hicieron sentir su descontento con el modelo, provocando un serio cuestionamiento al devenir económico mundial.
La irrupción de la sociedad civil en Seattle (EE.UU) en la reunión de la OMC, en Bolonia (Italia) en la reunión de la OCDE, en Melbourne (Autralia) en la realización del Foro Económico Mundial y en muchas otras instancias han puesto en alerta a los sostenedores del sistema, tanto es así, que en el 31° Foro Económico Mundial realizado en Davos en enero del 2001 el lema fue “Sosteniendo el crecimiento y uniendo las divisiones” aceptando de hecho la fragmentación que produce el neoliberalismo. A pesar de esto, no hubo grandes avances que permitieran pensar que se movería el timón hacia un rumbo que permitiese una mayor equidad.
Aunque en Davos hubo voces de advertencia como las del presidente de sudafricano Thako Mkebi quien planteó “El Mundo Global está dividido en dos. Hay una brecha estructural que divide a ricos y a pobres, pero estos últimos, en un cierto momento dirán basta”[9] . Y a que paralelo a la reunión del Foro Económico Mundial, se realizó el Foro Social Mundial en Porto Alegre (Brasil), la brecha ha seguido creciendo sin considerar las advertencias.
En el ámbito político:
Durante muchos años el mundo se rigió por la lógica del estado en función de los ciudadanos, el estado de bienestar puesto en marcha en los años 30 en las naciones occidentales, interrumpido por la guerra y retomado con mayor fuerza aun entre los años 1945 y 1950, representaba la tendencia progresista dominante. La economía era entendida al servicio del hombre y no viceversa.
Hoy en día, la esencia de la aplicación del modelo está en la mano invisible del mercado como regulador de las relaciones en el ámbito económico, social y cultural. Esta mano invisible tiene dedos poderosos ligados a la política internacional, tal es así que el FMI, la OMC, el BM, el BID, la OCDE, el G7 son los verdaderos gobernantes del sistema mundial, "los países en desarrollo (que concentran el 80% de la población planetaria) apenas tienen voz en las instituciones donde realmente se decide el destino de la humanidad"[10]
Para nadie es un secreto que el FMI y el BM no son ideológicamente neutrales y que el apoyo que prestan a las naciones está supeditado a la aplicación de planes de ajuste estructural que implican privatizaciones y reducción del gasto social, con seriar consecuencias para la estabilidad social y económica.
Los gobiernos de los países subdesarrollados (en desarrollo eufemísticamente hablando) son férreamente tutelados (controlados) por EEUU, no permitiendo el nacimiento, progreso y difusión de propuestas alternativas al modelo neoliberal. Existen numerosos ejemplos de este hecho; claramente se ve reflejado en el golpe de estado en Venezuela, dado por los sectores conservadores y apoyados por la CIA; también en el Plan Colombia hay indicios de este interno de control por parte de los países desarrollados; y por último lo podemos encontrar en condicionamiento por parte del FMI al apoyo económico a Argentina. Esto sólo por nombrar algunas experiencias latinoamericanas.
Los países han perdido su capacidad de autodeterminación y se ven supeditados en la formulación e implementación de sus políticas sociales y económicas a este nuevo orden mundial, donde algunas de las transnacionales son más poderosas que los estados. A modo de ejemplo “La cifra de negocios de los mayores grupos mundiales sobrepasaba el PIB de numerosos países en 1997 (por orden decreciente): General Motors – Tailandia – Noruega – Ford Motor – Mitsui & Co – Arabia Saudí – Mitsubishi – Polonia – Itochu – Sudáfrica – Royal Dutch Shell Group – Marubeni – Grecia – Sumitomo – Exxon – Toyota Motor – Wal Mart Stores – Malasia – Israel – Colombia – Venezuela – Filipinas”[11]
En el ámbito de la seguridad:
Después de la caída del bloque socialista, Estados Unidos pasa a ser una potencia sin contrapeso mundial, lo que lo ha llevado a extender su área de influencia en el ámbito internacional, y a plantearse una política exterior que se ve fielmente reflejada en las palabras de su presidente después de los atentados del 11 de septiembre del año pasado, en las cuales amenaza abiertamente a todos aquellos que no piensen de acuerdo con la política emanada desde el pentágono.
Una muestra del sentimiento de superioridad norteamericano está dada por la negativa a firmar un a serie de tratados y proyectos multinacionales bajo el argumento de la protección de sus intereses:
1. Convenio de Armas Biológicas de la ONU: En Ginebra los delegados de EEUU dieron un no rotundo a la firma de un documento para verificar la prohibición de las armas biológicas
2. Tratado ABM sobre sistemas balísticos: Bush ha dicho ya que considera obsoleto el tratado ABM, firmado con Rusia en 1972, sobre sistemas balísticos intercontinentales, porque le impide dotarse de un escudo antimisiles balísticos.
3. Tratado del Tribunal Penal Internacional: Washington no quiere tampoco ratificar el tratado por el que se crearía el Tribunal Penal Internacional, ya que no acepta que ciudadanos con pasaporte norteamericano puedan ser juzgados por ese órgano.
4. Tratado CTBT: EEUU se resiste igualmente a la ratificación del tratado CTBT sobre la prohibición total de las pruebas nucleares pese a haberlo firmado el Gobierno de Washington.
5. Plan de acción contra las armas pequeñas: El plan de acción contra las armas pequeñas, adoptado en la ONU, quedó prácticamente sin substancia por la oposición de EEUU, que obligó a eliminar sus dos cláusulas más polémicas, que restringían la propiedad privada de armas y la venta a actores no gubernamentales.
6. Protocolo de Kioto: El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, de 1997, que impone reducciones graduales de las emisiones de gases que contribuyen al calentamiento del planeta, ha sido también rechazado por EEUU, que es, sin embargo, el mayor contaminante del planeta.
7. Tratado sobre paraísos fiscales: El Gobierno Bush no parece muy dispuesto a aceptar un texto relativo a la lucha contra los paraísos fiscales, que se discute actualmente en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y que limitaría la competencia fiscal
Por otra parte Naciones Unidas dominada por EE.UU., tiene un doble discurso, uno que fomenta la resolución pacífica de los conflictos y otro que permite la el ataque de EE.UU. a Afganistán como represalia por los atentados del 11de septiembre del año 2001. Sin más argumento que el de la sospecha, se invade y asesina a los habitantes de un país muy pobre pero cuyo gobierno no es proclive a la política hegemónica norteamericana.
El contexto latinoamericano
En el ámbito económico
El proceso de reformas neoliberales en los países latinoamericano no tiene una fecha exacta que marque sus comienzos. En Chile se imponen tempranamente en 1975, en México recién se inician en 1985, y, a principios de 1993, casi todos los países habían emprendido, parte al menos, de la reforma. Ya en esa fecha la mayoría de los países del continente se ha
transformándose en la segunda nación dolarizada después de Panamá. Los efectos de esta medida generaron grandes movilizaciones indígenas en contra del presidente Jamil Mahuad. Ecuador perdió su independencia económica, ahora no tiene ninguna posibilidad de planificación económica nacional, pasó a se una colonia monetaria del país del norte.
Los ajustes intentados en Argentina desestabilizaron de tal modo el gobierno que significaron la salida del presidente De la Rúa en diciembre del 2001, en medio de una tremenda y violenta efervescencia social.
Latinoamérica en general no ha logrado cambiar el rol jugado desde la llegada de los españoles, sigue siendo el de continente exportador de materias primas, efectivamente algunos países han avanzado más que otros, entre ellos Chile, sin embargo, la brecha entre ricos y pobres (Países y personas) sigue aumentando y el deterioro del medio ambiente avanza a pasos acelerados.
En el ámbito político
La mayoría de los ajustes económicos neoliberales latinoamericanos tuvieron sus inicios en periodos de gobiernos autoritarios que reprimían fuertemente las manifestaciones de descontento con el modelo económico y que generaban una sensación de miedo colectivo el que, sin embargo, era mediado por los partidos o movimientos políticos, lo que permitió generar cambios. Hoy en día, esos países han logrado instaurar gobiernos democráticos indudablemente menos represivos, y, por lo mismo, más expuestos a expresiones de descontento que los pueden desestabilizar. La mayoría de los actuales gobiernos latinoamericanos han tenido que lidiar con una tremenda deuda externa heredada y que no les permite hacer despegar sus economías.
La alta concentración de pobres en las ciudades, la corrupción, el desprestigio de los partidos políticos y la tremenda inestabilidad económica hacen que la presión social aumente y que estallen conflictos en los cuales prima la anarquía y la falta de conducción orgánica lo que conlleva al desarrollo de fenómenos de violencia inorgánica nunca antes vista.
En el ámbito de la seguridad
En el ámbito de la seguridad el panorama no es más alentador, no existe aun consensos que permita augurar acuerdos que aseguren la seguridad regional, es más, la compra de aviones F 16 por parte del gobierno de Chile, “la primera gran venta de armas Norteamericanas a América Latina, desde que en 1997 Clinton levantó una restricción de más de veinte años a su colocación en la región está provocando una carrera armamentista en un área donde aún existen numerosas disputas fronterizas no resueltas”[12]
EL CONTEXTO INTERNO EN ARGENTINA
La crisis
En 1999 asume como presidente Fernando de la Rúa. El mal manejo de la economía y las presiones del FMI hacen que el 13 de diciembre se genere una huelga general en rechazo a la política económica aplicada, el desempleo llega a un 18,3%, es decir 2,53 millones de personas se encuentran sin trabajo, esto hace que el día 14 de diciembre se detone un estallido social nunca antes visto en la vecina nación, el pueblo empobrecido y con hambre saquea supermercados y se produce una ola de violencia que se repiten en varias ocasiones durante ese mismo mes.
EL 18 de diciembre se generó una seria revuelta como muestra de rechazo a una seria de medidas de restricción bancaria. El 19 de diciembre De la Rúa decreta estado de sitio, pero las personas salen a la calle a realizar protestas y “cacerolazos”, como consecuencia el 20 de diciembre renuncia el gabinete presidencial, incluido el hasta entonces Ministro de Economía y gran responsable del conflicto, Domingo Cavallo. En medio de una crisis que transforma a las masas, produciendo hechos de violencia incontenible el día 21 de diciembre, renuncia el hasta entonces presidente Fernando De la Rúa, asumiendo provisoriamente R. Puertas quien sólo gobierna hasta el 23 de diciembre, fecha en que asume la presidencia del convulsionado país Adolfo Rodríguez Saa, pero continúan las protestas y no se ven soluciones a corto plazo, el 31 de ese mes renuncia Rodríguez Saa y el primero de enero del año 2002 la asamblea legislativa nombra a Eduardo Duhalde quien logra estabilizar momentáneamente la crisis política.
El saldo de la batalla; más de 25 muertos (de Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Río Negro), miles de heridos, cientos de detenidos (en todo el país). Y lo peor, un pueblo por siempre orgulloso y ejemplo latinoamericano, con su autoestima herida, vapuleado por la prensa (categorizando a toda una nación como corrupta y ladrona) y con un país a la deriva que busca desesperadamente encontrar su rumbo.
El contexto histórico reciente
La Argentina no ha estado exenta de los devenires históricos que caracterizaron a los países americanos durante finales del siglo XX y principios del XXI. Es así como las crisis de gobernabilidad se sobrevienen desde junio de 1966, fecha en el cual se produce un golpe de estado instaurando una junta de gobierno militar, presidida primero por Juan Carlos Onganía, luego por Roberto Marcelo Levingston y, finalmente, por el teniente general Alejandro Agustín Lanusse, que asumió su cargo en 1971.
En 1972 se producen grandes estallidos sociales y a principios de 1973 se realizan elecciones donde el peronista Héctor José Cámpora sale vencedor. Durante ese mismo año continúan los problemas económico políticos y sociales, lo que lleva a Cámpora a dimitir a favor de Juan Domingo Perón el que muero a 11 meses de su mandato asumiendo la presidencia en 1974, su esposa, María Estela Martínez de Perón.
Tras varias crisis, una Junta Militar presidida por el comandante en jefe del Ejército, teniente general Jorge Rafael Videla, tomó el poder el 24 de marzo de 1976, disolvió el Congreso, impuso la ley marcial y gobernó por decreto. Esta dictadura fue una de las más cruentas de América Latina, ya en 1977 organizaciones de derechos humanos argentinas declaran más de 30.000 detenidos desaparecidos por el régimen. En marzo de 1981, Videla fue reeplazado por el teniente general Roberto Viola, sustituido ese mismo año por el comandante en jefe del Ejército, el teniente general Leopoldo Galtieri quien, en función de contar con el apoyo del pueblo para su gobierno, lleva a Argentina a una cruenta guerra contra los ingleses (Guerra de las Malvinas), la cual pierde dejando una cantidad importante de jóvenes con serias secuelas de guerra. Durante la dictadura, en 1982, hace su aparición en la escena política de Argentina Juan Domingo Cavallo[13] como secretario del interior el que luego se retira de la vida pública hasta la llegada de Menem al poder.
La derrota y la inestabilidad económica y política debilita al régimen de Galtieri, favoreciendo así el llamado a elecciones libres después de diez años. El vencedor fue el candidato de la Unión Cívica Radical (UCR) Raúl Alfonsín. Durante su régimen se realiza la etapa de transición a la democracia, juzgando y encarcelando a los grandes responsables de violaciones a los derechos humanos y dictando una ley de punto final para aquellos que actuaron bajo el precepto de verticalidad de mando castrense. Se hacen intentos por ordenar la economía y el país, pero no se logra bajar la inflación que alcanza un 200%, este es el principio de la crisis del 2001.
En 1989, se realizan elecciones y triunfa el peronista Carlos Saúl Ménem, éste en conjunto con su ministro (del exterior primero y de economía después) Juan Domingo Cavallo consolidan la implantación del modelo neoliberal, privatizando empresas e imponiendo una serie de medidas que provocarían graves desigualdades sociales y que generaron gran parte del desempleo estructural con el que tiene que lidiar hoy Argentina. El gobierno de Menem cumple con todas las exigencias del FMI y del Banco Mundial en función de conseguir los préstamos necesario para sostener una economía que estaba en apuros. El director del FMI Michel Camdessus hace constantes declaraciones en apoyo a las políticas aplicadas por el gobierno y aplaude la flexibilidad laboral aplicada.
En 1999 se realizan nuevas elecciones en las cuales, el dirigente radical y candidato de la Alianza por el Trabajo, la Educación y la Justicia (cuyos principales miembros son la Unión Cívica Radical y el FREPASO), Fernando de la Rúa, obtuvo la victoria. Carlos “chacho” Alvaréz es nombrado vicepresidente y José Luis Machinea Ministro de Economía.
En la actualidad ocupa el cargo el senador peronista Eduardo Duhalde, que accedió a la presidencia después de las renuncias consecutivas en sólo quince días primero de De la Rúa, después de Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Camaño.
El contexto económico
Hace 25 años la deuda externa de Argentina era de apenas US$5.500 millones, hoy ésta asciende a US$132 millones, lo que equivale casi la mitad del PIB de ese país.
Argentina es un país rico en recursos naturales, con un alto nivel educacional de su población y que cuenta con todos los elementos para ser un país estable y con un buen nivel socioeconómico. Pero ¿cuál es entonces, el origen de la crisis económica que ahoga a Argentina; qué hace que la tercera economía latinoamericana se encuentre en crisis desde antes de que asumiera como presidente Fernando De la Rúa?’
La desrregularización económica, la flexibilidad laboral, la inflación negativa, las privatizaciones de las empresas estatales y de servicios públicos, la estatización de la deuda privada (en 1983 por US$35.000 millones), el déficit fiscal, superior a 5.3% del PIB, el aumento del impuesto al valor agregado, el peso equiparado al dólar, la ruina de la agricultura y de la industria de capital nacional, la rebaja de salarios y pensiones, la limitación de retiros de dineros del sector financiero, son algunas de las principales medidas económicas implementadas bajo la conducción de Cavallo (alumnos sobresaliente de Harvard).
Las medidas anteriormente señaladas sumen a la población en niveles cada vez mayores de pobreza y desesperanza, el pueblo se manifiesta con el “voto bronca”, el 14 de octubre del 2001, pero no es escuchado y se continúa aplicando la estricta receta neoliberal dictada por el FMI, lo cual agudiza la crisis y desata el conflicto en forma violenta. Alain Touraine plantea que “la causa profunda de la crisis argentina es que este país descuidó las fuerzas productivas y no supo defender su nivel de vida”[14]
Durante la presidencia de De la Rúa, el país recibe una ayuda financiera consistente en US$ 40 millones de parte del FMI, sin embargo, el país sigue cayendo en crisis económica, la crisis financiera en Turquía afecta a los mercados emergentes. En marzo renuncia el, hasta entonces, Ministro de Economía Ricardo López Murphy y asume como tal, el que había sido ministro de Menem, Domingo Cavallo, este insiste en la paridad dólar peso, en mayo del año 2000 el desempleo llega al 15,8% y en abril el riesgo país supera la barrera de los 1000 puntos. Cavallo propone un austero plan económico que implica, entre otras cosas, tender al déficit 0, lo que se tradujo en el recorte en un 13% de los salarios y pensiones públicas. En octubre del 2001 Argentina de convierte en el país con más alto riesgo en el mundo (1916 puntos). En diciembre el desempleo sobrepasa el 18%, el riesgo país llega a los 3490 puntos lo que hace que los mercados mundiales den la espalda a Argentina y el FMI anuncia que no entregará los US$ 1.264 pactados, el país logra pagar su deuda pública y no entra en cesación de pagos.
El 14 de diciembre estalla una huelga general en rechazo a la conducción económica del país, a partir de esta fecha, se suceden una a una las jornadas de violencia incontrolada en las calles de las grandes ciudades que terminan con la renuncia de De la Rúa y la asunción de Puerta quien dura sólo un día en el poder, le sigue Adolfo Rodríguez, quien anuncia la moratoria de la deuda externa, la mentención de la convertibilidad, la creación de una nueva moneda y un millón de nuevos trabajos, sin embargo este no cuenta con el apoyo del peronismo y es obligado a renunciar el 30 de diciembre, interinamente se nombra a E. Camaño, para que el día primero de enero asuma el peronista Eduardo Duhalde el que ha logrado permanecer en el poder hasta hoy. Duhalde intenta desesperadamente de negociar con el FMI, esto ha obligado a aceptar un trato, desde mi perspectiva, indigno al pueblo argentino, y que se representa en las muchas declaraciones hechas por funcionarios internacionales en torno a la probidad del pueblo argentino, la degradación se expresa en declaraciones como las de Paul O”Nelly quien en julio de este año plantea que “hay que asegurar que la ayuda financiera a los países del cono sur no sea desviada a los bancos suizos”, en clara alusión a la corrupción. Es una ofensa imperdonable tanto como los dichos del presidente Uruguayo, sin embargo no se han levantado voces de desagravio, es más se han realizado declaraciones en torno a asegurar “la buena conducta” de los gobernantes del vecino país.
El contexto político
Después del gobierno de María Estela Martinez de Perón, un cruento golpe militar dejó instalada en el país una junta de gobierno y que en su último periodo fue presidida por Leopoldo Galtieri y que dejó más de 30.000 detenidos desaparecidos y miles de detenidos y torturados. El gobierno se afirma en el poder usando para su beneficio la violencia de estado, coludiéndose incluso con otras dictaduras latinoamericanas en función de exterminar a aquellos que osaban oponerse a su modelo autoritario. La violencia era parte del diario vivir del pueblo argentino.
La llegada de la democracia puso en el poder al candidato de la Unión Cívica Radica, Raúl Alfonsín, cuyo gobierno heredó la crisis de la dictadura y sumó otras haciendo que éste entregara antes el poder al candidato peronista Carlos Menem cuyo gobierno terminó de alejar a los políticos de las personas comunes y corriente.
Menem modifica la constitución y realiza una serie de reformas económicas a las cuales ya me referí. Después de Menem triunfa el candidato de la Alianza por el Trabajo, la Educación, y la Justicia, Fernando De la Rúa.
Si bien la crisis de Argentina tiene un tremendo contenido económico, no es menor el componente político. Fueron políticos corruptos (no el pueblo) más la imposición de un modelo que no respeta la idiosincrasia trasandina la que hizo que los argentinos perdieran la paciencia cuando se enteraron que el país estaba en quiebra y los gobernantes de turno pretendían usar los ahorros de la clase media para cubrir una parte del déficit.
El estallido social se da porque los partidos políticos existentes no son capaces de canalizar las demandas de una ciudadanía cada vez más consiente de sus derechos avasallados. Los políticos (como sucede en la mayoría de los países americanos) se convirtieron en una elite cuya única aspiración era un asiento en el congreso que le permitiese vivir lo mejor posible mientras duraran en el cargo y asegurar su vida futura con acciones corruptas.
Quiero deténteme en este punto, ya que es si se comprueba la hipótesis de que esta separación entre el pueblo y sus representantes produce explosiones de violencia de masas como las vividas en Argentina estamos ante la presencia de una bomba urbana más grande aún de la que me imaginé hace 6 años cuando escribí mi artículo sobre la segregación en Santiago[15], las desigualdades socioeconómicas en nuestros países han generado tal presión al interior de las sociedades que hacen que la violencia sea parte del imaginario rutinario de nuestros pueblos. Los aumentos en los niveles y número de delitos, es sólo la primera etapa de una explosión mayor nunca antes vivida que puede terminar en una revolución, entendida como la ruptura con el orden anterior y la instauración de un nuevo orden o en un caos constante que implica la división de los territorios en pequeños feudos como los de la edad media.
El 20 de diciembre del año 2001 el pueblo argentino se manifestó y logró la renuncia del ministro de economía y del presidente radical Fernando De la Rúa. La movilización se inició con un tímido cacerolazo que sumaba a los más pobres a la, a esas alturas, también empobrecida clase media argentina, como una flama que enciende la mecha la protesta fue en aumento y llegando a congregar a miles de personas frente a la casa de Cavallo en Palermo. El pueblo se manifestó espontáneamente, fue el instinto de conservación de los argentinos el que les hizo intuir que de no mediar ellos mismos, terminarían muriéndose de hambre en un país rico. Fue ese mismo pueblo quien no le creyó a Rodríguez y utilizando la misma estrategia insurgente lo depusieron y que Camaño mediante, han dado una oportunidad a Duhalde, pero esa oportunidad no es un cheque en blanco a su gestión, las personas están en estado de alerta constante y no perdonarán más errores de conducción.
Según la BBC[16], hoy (1 de septiembre de 2002) ha habido una multitudinaria manifestación en todo el país que refuerza la idea de que “se vayan todos”, en rechazo a la idea de Duhalde de adelantar las elecciones ya que para el pueblo cambiar el jefe del ejecutivo no soluciona la crisis.
EL CONTEXTO INTERNO EN VENEZUELA
La crisis
El 2 de febrero de 1999, Hugo Chávez F. asume como presidente de Venezuela, trae consigo una propuesta diferente de gobierno, plantea su rechazo al neoliberalismo y propone alternativas económicas tendientes a mejorar las condiciones de vida de su propio pueblo, pensando también en el continente. Tratado como ídolo por algunos y como populista y demagogo por otros, lo cierto es que Chávez no deja indiferente a nadie, y menos, a la oligarquía venezolana y a EE.UU. que ven con espanto los cambios que realiza. Al respecto, Noam Chomsky plantea “Venezuela es un país muy rico, con enormes reservas de petróleo, fue un dominio de los británicos hasta que EE.UU. los expulsó en los años veinte, cuando era presidente Woodrow Wilson. Desde entonces y hasta los años setenta, Venezuela fue el principal exportador de petróleo para ese país, aun hoy es uno de los más importantes...También tiene otros significativos recursos naturales y que, por décadas EE.UU. ha explotado y, por lo tanto, no verá con buenos ojos que las cosas se salgan de control”[17].
Una de las primeras medidas del recién electo presidente venezolano, fue cambiar la constitución dictada en 1961, así, el 15 diciembre de 1999 es aprobada, con más del 71% de los votos a favor, la constitución bolivariana. Esta carta magna fue dada a conocer por medio de libritos de bolsillo que fueron repartidos a todo aquel que la quisiera recibir, la idea era que todo el pueblo venezolano la conociera. Entre otras cosas, la nueva constitución plantea que “Los yacimientos mineros y de hidrocarburos cualquiera que sea su naturaleza, existentes dentro del territorio, bajo el lecho del mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes de dominio público, y por tanto, inalienables e imprescriptibles”[18] esto deja fuera toda pretensión de privatización del petróleo venezolano y por tanto es una afrenta a las pretensiones globalizadoras neoliberales.
Otra acción que le significó el odio de los neoliberales es su postura frente a la producción de petróleo venezolana, una vez nacionalizados los yacimientos y empresas de hidrocarburo, Chávez realizó serias reformas en la industria petrolera venezolana, lo que le ha permitido mantener limitada la cuota de producción asignada por la OPEP.
Pero no sólo dictó una nueva constitución e intervino en las empresas petroleras de su país, sino que activó decididamente la OPEP organización de exportadores de petróleo que no agrada a EE.UU.. Se encontró con Saddam Hussein, visitó Irán y Libia, estableció fluidas relaciones diplomáticas con Cuba y Fidel, y, para colmo de males rechazó apoyar el Plan Colombia.
Todo lo anterior son acciones vistas como pecados capitales por los estadounidenses quienes, al término de la guerra fría, pensaban que tenían ganada la guerra y pasarían a ser los rectores de la política mundial.
La crisis estalla cuando el 23 de enero Caracas es escenario de dos multitudinarias manifestaciones contrarias y que se dan a pocas cuadras una de otra. Se manifestaba la oposición unida contra Chávez y los partidarios de su gobierno en su apoyo. Según la CNN “las manifestaciones reflejaban la aguda polarización producida en el país”.[19]
El 4 de febrero se produce una situación similar, es la celebración del décimo aniversario del intento de golpe militar contra Carlos Andrés Pérez en 1992, una multitud lo acompaña en una concentración, la protesta de la oposición se manifiesta vistiendo de negro[20].. El 7 de febrero: Pedro Soto, coronel de la Fuerza Aérea Venezolana (y edecán del ex presidente Carlos Andrés Pérez), acusa a Chávez de tirano, pide su dimisión, nuevas elecciones y la presidencia de un civil. Ese mismo día se suman una serie de militares a la petición de Soto, entre ellos el capitán de la Guardia Nacional (policía militar) Pedro Flores, el contra almirante Carlos Molina y el general Román Gómez. El presidente sale al paso con declaraciones en las que plantea que Soto es un traidor y conspirador cuyo movimiento encabeza Carlos Andrés Pérez.
A fines de febrero y principios de marzo se produce una rebelión de parte de los directivos de la Empresa Estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) quienes se niegan a aplicar las medidas propuesta por el presidente y luego a dejar sus cargos.
La CTV (Central de Trabajadores Venezolanos) convoca a una huelga general para el 9 de abril, a ella se suma la agrupación de empresiarios venezolanos Fedecámaras. Existen versiones diferentes respecto a la huelga, para el gobierno es un fracaso, y la CTV decide prorrogarla indefinidamente, el 11 de abril, una turba, instada por Carmona y los lideres de la CTV, marcha hacia el palacio de Miraflores pidiendo la renuncia de Chávez y se produce el temido encuentro entre opositores y simpatizantes del régimen, se origina un tiroteo que deja al menos 14 muertos y 100 heridos. Varios militares desconocen a Chávez como presidente, otro grupo importante de militares lo apoya, el país vive una tremenda inestabilidad. El viernes 12 de abril Chávez es recluido en el fuerte Tiuna y Pedro Carmona, presidente de Fedecámaras, asume como presidente de la república en forma transitoria.
Después de esto se produce un hecho inédito en la historia latinoamericana, la ciudadanía salió en defensa del presidente electo con el 52% de los votos. Cabe recordar algunos hitos; El pueblo no se levantó en defensa de Getulio Vargas en Brasil en 1954, ni tampoco defendió a Perón en Argentina en 1955, para que hablar del Presidente Salvador Allende en Chile 1973. Todos intentaron reformas similares a las que hoy intenta Chávez, sin embargo, fueron derrocados por conspiraciones similares a la que se planeó contra él.
Mientras el pueblo estaba en la calle pidiendo el regreso del primer mandatario electo, Carmona, los militares traidores, representantes de la clase media arrivista y la oligarquía venezolana, intentaban dar un respaldo institucional al golpe, como un hecho icónico está el abrazo en el Palacio Miraflores entre Ignacio Salvatierra, presidente de la asociación de banqueros y Carmona, luego de la firma del documento que nombra a este último como presidente de Venezuela.
Por otra parte EE.UU. daba la bienvenida al nuevo gobierno “amigo”, prueba de esto son las declaraciones de Ari Fleischer vocero Presidencial y Peter Reeker vocero del Departamento de Estado norteamericano, quienes el mismo día 12 afirmaron que “Chávez provocó la crisis en Venezuela, que había renunciado y que antes de dimitir, el Presidente había destituido al Vicepresidente y a su gabinete... se rehusaron, además , a calificar los hechos como un golpe de estado”[21]
El 13 de abril, partidarios de Chávez saquean la ciudad, militares leales manifiestan su volunta de respetar y defender la institucionalidad y por tanto llaman a liberar al presidente (entra en acción la Operación de Recuperación de la Dignidad Nacional), la amenaza de una cruenta guerra civil, la inestabilidad del país y el poco apoyo popular hace dimitir a Carmona a favor de Diosdado Cabello quien asume la conducción del país hasta el regreso triunfal del repuesto presidente.
Luego de estabilizar al país, Chávez, lejos de presentar conductas revanchistas, llama a un dialogo nacional, recluyen a Carmona en su propio domicilio y llama a todos los actores sociales a sentarse en la mesa de conversación.
El contexto histórico reciente
Si Argentina no está exenta del devenir golpista latinoamericano, Venezuela viene a ser el paradigma de las intervenciones militares en la primera mitad del siglo. La historia se remonta a inicios de siglo cuando el general Juan Vicente Gómez toma el poder en 1908 e impone una dictadura que dura hasta 1935 (fecha de su muerte) es decir 27 Venezuela inicia el siglo entonces, con un gobierno de facto que no respeta los derechos humanos y ni el juego democracia. Le sucede el Ministro de Guerra, el general Eleazar López Contreras, a quien le corresponde el difícil camino de la transición democrática. Se legalizan partidos políticos y sindicatos, se abre espacio a la libertad de prensa y de manifestación, hay elecciones para los concejos municipales y la Cámara de Diputados, y se establecen leyes e instituciones de carácter moderno (Ley del Trabajo, Banco Central, Instituto Pedagógico, etc.).En 1941 el general Isaías Medina Angarita remplaza a López, quien da un paso más en el proceso de transición a la democracia. Vuelven a la legalidad los partidos Acción Democrática y Comunista, se establece el voto femenino a escala municipal, se crean los Seguros Sociales y el Impuesto sobre la Renta, se reforma la Ley de Hidrocarburos para que el Estado obtenga más participación en la riqueza petrolera. Se aprueba una ley de reforma agraria.
A pesar de las grandes reformas anteriores, en 1945 es derrocado el gobierno de Medina por un movimiento militar que brega por elecciones directas, voto universal y secreto (hasta entonces la elección era indirecta).
En 1947se dicta una constitución y, en 1948 Romulo Gallegos es electo presidente, siendo el primero en ser electo por votación universal y directa. Pero la tónica de los golpes militares se sigue repitiendo y ese mismo año, Gallegos es derrocado y se toma el poder una Junta Militar, presidida por el Teniente. Coronel. Carlos Delgado Chalbaud. Cuatro años después se realizan elecciones que son ganadas por el COPEI y URD, sin embargo, los militares desconocen los resultados llevando al poder al Coronel Marcos Pérez Jiménez y una vez más los partidos son abolidos y los derechos humanos pisoteados una nueva dictadura se instala en ese país. La lucha dada por el pueblo y el apoyo de algunos militares derroca a Pérez Jiménez y se llaman a elecciones cuyo candidato ganador es Rómulo Betancourt quien gobierna desde 1959 con una coalición de partidos conformada por la AD, UDR y COPEI. En enero de 1961 se dicta una nueva constitución que dura hasta 1999 fecha en que es dictada la Constitución Bolivariana de Chávez.
Como se puede ver, la historia de Venezuela es una historia marcada por las intervenciones militares en la primera mitad del siglo XX y si no es por la acción decidida de un pueblo y por militares democráticos, habría sido la forma de inaugurar el siglo XXI.
En 1964 Raúl Leoni asume la Presidencia de la República por el periodo 1964-1969 y por primera vez en 23 años, la entrega del mando se hace en forma pacífica. Luego llega a la Presidencia de Rafael Caldera (1969-1974) le sucede, Carlos Andrés Pérez (1974-1979), este le entrega el mando a Luis Herrera Campins (1979-1984), para venir luego la presidencia de Jaime Lusinchi (1984-1989). A partir de 1989, se instalan en Miraflores dos ex Presidentes para cumplir un segundo periodo, Carlos Andrés Pérez(1989-1994) y Rafael Caldera (1994-1999).
La historia de Chávez comienza el 4 de febrero de 1992, ese día lidera la rebelión contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, desde su puesto de mando en el Museo de la Planicie, fracasan en su intento de toma del poder, pero las condiciones que pone para su rendición es que le permitan hablarle al pueblo por televisión como lo había hecho el presidente horas antes, en su discurso hace un mea culpa por el golpe, pero justifica magistralmente la intención. Algunos analistas han definido esta situación como un a derrota militar y un triunfo político[22]. Después de esto pasó dos años en la cárcel, hasta que en 1994 es amnistiado por el presidente Rafael Caldera a cambio de dejar la milicia.
Y el 6 de diciembre de 1998 Hugo Chávez Frías, triunfa con un 56,2% de los votos y se convertirá en el presidente más polémico en Latinoamérica de fines del siglo XX y de principios del siglo XXI.
El contexto económico
Desde los tiempos de la colonia hasta la llegada del petróleo, la actividad agropecuaria era la principal fuente de ingresos que tenía Venezuela. A partir de 1926 con el descubrimiento y explotación del petróleo, la agricultura pasa a un plano segundario, y por tanto el café, principal producto de exportación hasta entonces, fue reemplazado por el petróleo, convirtiéndose en el eje económico del país. Por mucho tiempo
Venezuela, un país rico en recursos naturales, uno de los depósitos de petróleo más grande del planeta y con yacimientos importantes de carbón, hierro y oro. A pesar de esto, el 85% de su población es considerada pobre.
Con una deuda externa que en 1992 alcanzaba a los 37,7 millones de dólares, cifra más alta de la década, en el año 2000 el gobierno logra rebajar la cuenta a 34,2 millones de dólares, lo que demuestra que a pesar de la crisis, sigue pagando sus deudas.
Venezuela ha logrado mantener estable su economía, además del pago oportuno de su deuda externa ha tenido un manejo excepcional, considerando sus actuales condiciones, de la inflación, de hecho “El gobierno ha señalado que mantener la inflación en un nivel bajo es una de sus más altas prioridades y tuvo éxito en hacerla retroceder a un 12,3% el año pasado, del 13,4% que había registrado el 2000 y el casi 20% de 1999”[23]
A pesar de la disminución de la cuota de producción de petróleo, auto impuesta en función de fortalecer la OPEP, la economía sigue funcionando con muy buenos resultados, de hecho, Venezuela es uno de los pocos países americanos que aún sigue creciendo.
Pero este crecimiento tiende a la equidad y no a la agudización de la brecha entre ricos y pobres, para esto, el gobierno ha realizado y sigue realizando, una serie de reformas, entre las que se encuentra una que toca las fibras más sensibles de la oligarquía y del “gran país del norte”. En enero del 2002 el gobierno venezolano se propuso reformar el áreas de la producción de petróleo, tomó una serie de medidas, como decía anteriormente, en torno a mejorar la eficiencia de la compañía de Petróleo de Venezuela PDVSA, quitándole beneficios algunos altos funcionarios de dicha empresa y tendiendo a mejorar la eficiencia y la equidad, situación que, evidentemente, no fue del agrado de EE.UU. y menos de la clase privilegiada venezolana.
Podría extenderme innumerables páginas mostrando la estabilidad de la economía venezolana máxime si se la compara con el resto de las economías de América del sur, sin embargo no tendría sentido, basta con revisar indicadores oficiales a nivel internacional.
El tema económico en Venezuela no es menor, de hecho es una de las principales causas, Calcagno describe muy bien la relación cuando plantea que “Todo golpe de Estado lleva consigo una idea del funcionamiento económico de la sociedad, define qué sectores sociales deben ser favorecidos, cuáles perjudicados. Esto es patente en los sucesos de Venezuela, donde la dimensión económica del golpe es nítida: entregar el petróleo; suprimir las leyes de reforma agraria y del Banco Central de Venezuela; asegurar el Área de Libre Comercio de las Américas”.[24], esos fueron los motivos del golpe, las que evidentemente no tienen relación alguna con el bienestar de la mayoría del país sino que sólo busca la recuperación de privilegios de la clase acostumbrada a tenerlos por medio de la explotación del hombre por el hombre.
El contexto político
Como lo planteé anteriormente, Venezuela vivió por muchos años dependiente de los vaivenes políticos entre un golpe de estado y otro, luego de la estabilización, el país logra caminar por la senda democrática, esta senda permaneció expedita (sin intromisión norteamericana) hasta que llegó al poder una coalición que decidió no regalar sus recursos naturales ni su fuerza productiva, sino recuperar la dignidad de sus habitantes. Cuando Chávez asume el poder la estabilidad de casi 35 años comienza a tambalearse, pero no es el pueblo quien provoca inestabilidad (el presidente mestizo representa a los marginados), son agentes externos y la oligarquía los que olvidan su “respeto absoluto a la democracia”, como siempre, olvidan cuando la “democracia no los favorece”.
En este caminar hacia un país más justo, Chávez realiza una serie de reformas, entre ellas la dictación de una nueva constitución, cuyos preceptos fundamentales dan el poder al pueblo.
Se reforma también el poder legislativo y la asamblea nacional queda compuesta por[25] 165 escaños, de los cuales 76 pertenecen al Movimiento V República (MVR, fundado por Chávez), 33 a la Acción Democrática (AD, partido de orientación social demócrata), 20 al Movimiento al Socialismo (MAS), 6 al Proyecto Venezuela (PV), 5 al Partido Social Cristiano (COPEI), 5 al Movimiento Primero Justicia (MPJ), 3 al LAPY,3 a La Causa R (CR), 3 a Nuevos Tiempos, 3 al Consejo Nacional Indio de Venezuela (CONIVE) y 8 a otras agrupaciones.
La aprobación de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario también tiene un marcado signo político ideológico, redistribuir las tierras ociosas para potenciar su producción ha sido otro duro golpe contra aquellos que no quieren la igualdad.
Lo anterior más la entrega de títulos de dominio a los pobres urbanos, la entrega de títulos a los campesinos sin tierra hace recordar la operación sitio del Presidente Salvador Allende G, en Chile, el proceso contrarrevolucionario también. La diferencia está en las masas en la calle defendiendo a su presidente.
Chávez es un presidente globalizado, aunque no neoliberalizado, su política exterior ha tenido un fuerte impacto a nivel internacional, a puesto en la agenda la importancia de un mundo geopolíticamente multipolar, ha salido al paso al discurso neoliberal, ha establecido alianzas con países como Cuba y China, sin dejar de lado, por supuesto, la reorganización de la OPEP, duro golpe al capitalismo financiero internacional que requiere del petróleo para mover sus autos y sus industrias. Y por último se ha atrevido a cuestionar en foros mundiales la intervención norteamericana en asuntos internos de otros países y el permanente uso de la fuerza cuando las condiciones le son adversas.
En el ámbito interno, es la Fedecámaras (agrupación de empresarios) la que inicia el movimiento contra Chávez, estos controlan los medios de comunicación (los que juegan un rol protagónico en los hechos de abril), se le suman los trabajadores agrupados en la CTV (dirigida por militantes del partido Acción Democrática, partido de orientación socialdemócrata) y algunos militares de alta graduación. El 10 de diciembre de 2001 este grupo contrario al presidente llama a un paro general de actividades, que tiene una relativa adhesión, por otra parte, ese mismo día, el bloque de apoyo a Chávez recurre a las masas en la calle, logrando un gran apoyo que “fortalece los Círculos Bolivarianos (estructura de masas) y el Comando Político de la Revolución ( eventual embrión de un partido unificador del amplio arco de fuerzas comprometidas con la Revolución Bolivariana)”[26]
El conflicto entre fuerzas neoliberales y fuerzas revolucionarias hace crisis en abril del año 2002, los partidarios del neoliberalismo y de la “democracia” sabe a ciencia cierta que no podrán tumbar el gobierno por la vía electoral, ven crecer el apoyo popular y se desesperan ante la pérdida de sus privilegios, por otra parte, EE.UU. ve con preocupación este gobierno que le envía petróleo a Cuba y que reorganiza la OPEP, estos antecedentes constituyen argumentos suficientes para intentar dar un golpe “cívico militar” en contra de Chávez. Pero todo un pueblo en la calle más militares leales lograron revertir la situación, pero nadie sabe por cuanto tiempo.
MATRIZ COMPARATIVA
Las crisis
Ambas crisis se caracterizan por tener al pueblo cansado de ser explotado, en la calle defendiendo sus derechos.
En Venezuela estalla porque un grupo minoritario de la población ve la pérdida de sus privilegios, en Argentina en cambio, estalla porque una gran mayoría empobrecida y desesperanzada esta cansada de los privilegios de algunos.
En Venezuela EE.UU. apoya el golpe, en Argentina EE.UU. ( por medio del BM) pide poner mano dura contra la población sublevada.
Histórico
Venezuela y Argentina tienen regímenes dictatoriales a lo largo de su historia del siglo XX, dejando una herida en la historia política
Ambos países ha sido víctimas del neoliberalismo que ha regalado por mucho tiempo sus recursos naturales a las transnacionales con la diferencia de que Venezuela transita hacia un régimen más justo y argentina aun no encuentra su rumbo.
Político
En el ámbito político se repite la lógica de división de clases, en ambos países se enfrentan los dueños de los medios de producción contra aquellos que aportan su fuerza de trabajo (entiéndase desde obreros hasta profesionales).
En Argentina los partidos políticos están tremendamente desprestigiados y se ha perdido la confianza, lo que contribuye al caos político y por ende al caos económico, en Venezuela han surgido nuevos movimientos que han logrado aunar a la población, lo que ha significado que a pesar de la crisis, el país se ha mantenido estable económicamente.
En Argentina no hay una coalición lo suficientemente fuerte como para imponer cambios radicales en la política económica que se está implementando, en Venezuela en cambio el Movimiento V República ha logrado concitar a un número importante de la población.
Económico
En lo económico, ambos países son ricos en recursos naturales, pero mientras Venezuela protege su ecosistema y redistribuye las ganancias de la explotación de dichos recursos. Argentina ha vendido sus recursos naturales sin mayor valor agregado, enriqueciendo a unos pocos, no siempre nacionales, y empobreciendo a la mayoría del pueblo. Sin embargo existen grandes diferencias, mientras Venezuela es un país estable con una inflación controlada y una deuda externa con sus pagos al día, Argentina vive su peor momento con una inflación gigantesca y pagando con gran dificultad la deuda, pasando por periodos como el gobierno de Rodríguez en los que definitivamente se pensó en la cesación de pagos.
Reflexiones finales
Para terminar quisiera hacer una reflexión en torno a los procesos que se han vivido en el último tiempo en estos dos países y su proyección en el contexot latinoamericano.
Primero, nadie pensó que en Argentina se desarrollarían los hechos de violencia vividos en diciembres del 2001, una vez ocurridos se deben sacar lecciones de éstos, no es casual que el pueblo haya salido a las calles y halla saqueado tiendas y supermercados, el modelo impuesto ha generado diferencias tan grandes entre las distintas clases sociales, que ya hasta los organismos proclives al neoliberalismo lo reconocen e intentan soluciones de forma pero no de fondo, que contengan el estallido social. Mi percepción es que de no cambiar sustancialmente el modo en que se maneja la economía mundial, se seguirán sucediendo hechos como este y harán peligrar la estabilidad de muchos gobiernos.
Por otra parte se deben alentar procesos como el de Venezuela , el que, al margen de que se esté de acuerdo o no, a intentado disminuir las desigualdades y, ha reconstruido la confianza perdida en los partidos políticos por parte del pueblo venezolano. Ha puesto en el debate mundial la necesaria multipolaridad, manifestada en la multiculturalidad. El respeto por el tipo de orden y de gobierno que cada país se quiere dar es fundamental a la hora de construir un mundo más democrático, no vaya a ser cosa que los guardianes de la democracia se conviertan en los carceleros del mundo.
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[4] OPS; OMS, “Plan de Acción Regional en Violencia y Salud” http://www.paho.org/spanish/hpp/hppreind.html
[5] Discurso pronunciado por Immanuel Wallerstein cuando recibió el grado de doctor honoris causa en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 23 de septiembre de 1999.
[6] Trotsky, Leon; “Historia de la revolución rusa”, Tomo I, Ed Quimantú , Santiago de Chile, 1972
[7] OPS; OMS, “Plan de Acción Regional en Violencia y Salud” http://www.paho.org/spanish/hpp/hppreind.htm
[8] Sepúlveda Almarza Alberto; "El fin del sistema bipolar y sus consecuencias para América Latina", Academia Diplomática de Chile. (fotocopia)
[9] Fazio Hugo; “Crece la desigualdad, otro mundo es posible”, Ed LOM, Santiago de Chile, 2001
[10] Santamarta José; "Qué es globalización?, fotocopia, para mayor información contactarse con worlwach@nodo50.org
[11] PNUD; Informe mundial sobre el desarrollo humano. 1999
[12] Fazio Hugo; “Crece la desigualdad, otro mundo es posible”, Ed LOM, Santiago de Chile, 2001
[13] Nacido en San Francisco de Argentina en 1946, neoliberalita ortodoxo, doctorado en Economía por la Universidad de Harvard ha sido uno de los actores fundamentales de la crisis.
[14] Touraine, Alain; “El regreso a la nación”, publicado en el Diario Clarín, del 13 de enero del 2002
[15] Vargas, Mónica: “La política de vivienda de Eduardo Frei Ruiz Tagle como elemento que contribuye al fenómeno y mantención de la marginalidad urbano espacial del gran Santiago”, Tesis para obtener Diploma del Programa de Post Título Diploma de Estudios Políticos, Instituto de Ciencia Política, Universidad de Chile, Santiago, Chile 1996.
[16] BBC MUNDO:COM, 1 de septiembre del 2002
[17] Entrevista con Hainz Dieterich, del libro “La cuarta vía al poder”. Venezuela, Colombia, Ecuador; Buenos Aires 2000.
[18] Constitución Bolivariana, capítulo II artículo 12.
[19] CNNenespañol.com , 28 de febrero del 2002
[20] ELPAIS.es el golpe que tumbó a Chávez.
[21] Tokatlian, Juan; “El picotazo de los halcones”, Diario El Clarín de Buenos Aires Argentina, 21 de abril del 2002
[22] García Márquez Gabriel; “El enigma de los dos Chávez” en Diario Le Monde Diplomatique, octubre del 2000.
[23] DJ Maza, Venezuela: Inflación 2002 Podría Superar 11%, Diario Caracas 17 de enero 2002.
[24] Calcagno Alfredo Eric ; LA CONSPIRACIÓN CONTRA CHÁVEZ Razones de la intentona golpista Economía de la sublevación, en Periódico Le Mond Diplomatique, mayo del 2002
[25] http://www.latin-focus.com
[26] Bilbao Luis, “Chávez frena a la oposición”, en Periódico Le Mond Diplomatique, abril del 2002
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