Algo sobre mujeres en Chile y familias monoparentales
En el último tiempo ha habido un cambio de mirada respecto al madresolterismo o familia monoparental, creo que se puede deber a que la realidad supera siempre las intensiones, Pierre Bourdieu decía que la Doxa se constituye a través de las prácticas asentadas en una sociedad, en Chile el porcentaje de madres solteras o mujeres solas que crían a sus hijos, ha ido en franco aumento esto apoyado en el enérgico incrememento de las mujeres en el mundo laboral sumado a un cada vez más empoderado ejercicio del rol femenino como sujetas de derecho iguales a los hombres. Sin duda, la elección de una presidenta mujer contribuyó en este proceso, sin embargo las críticas que se le hicieron a la presidenta Bachelet muchas veces fueron críticas por ser mujer más que por su rol de estadista. Si su nivel de aprobación ciudadano sobrepasaba todas las expectativas era atribuido a su “dulzura y cercanía”, como se espera de una madre, más que por sus logros en política económica, social o exterior, como se espera de una estadista. Sin embargo, para la mayoría de las mujeres de este país la elección contribuyó a generar un sentimiento de “nosotras que podemos” que se ve reflejado en las dinámica sociales que hoy existen.
Este cambio fue acompañado por un fuerte compromiso por parte del estado de favorecer las condiciones de crianza de los hijos, el programa chile crece contigo es uno de los mejores ejemplos de esto, si bien no es un programa enfocado a la mujer específicamente incide en la generación de condiciones para la incorporación de las mujeres al mercado laboral y por ende incide en la independencia económica de las mismas, ya no se requiere un hombre para subsistir, compartir o no la vida con un ser del sexo opuesto se constituye en una opción y no en una imposición.
Hasta aquí aquello que está en el plano de lo económico y de la política social, pero otra cosa es la percepción de la sociedad en su conjunto respecto a las mujeres-madre-solteras (solas) y los hijos-de-madres-solteras (solas), si bien hoy el madresolterismo o familia con jefatura mujer es “aceptado”, no pasa de una aceptación a un asumir que la situación de madre o padre criando sola o solo a los hijos e hijas es normal.
Para los niños hijos de este tipo de familias aun hay estigmatización social, aun en los colegios se pregunta por el padre y se estigmatiza a los hijos sin padre. Las madres que salen a trabajar son cuestionadas y casi acusadas de abandono. Esta es una realidad que aun no cambia, los colegios católicos siguen prefiriendo en la selección a los niños de “familias bien constituidas” frente a los hijos de familias de “otros tipos”. Sin ir más lejos la propia recién asumida directora de JUNJI del actual gobierno declaró hace poco tiempo “La idea es que el jardín nunca reemplace a la mamá ni a la familia. Cuando la mamá pueda estar con su niño, que esté, pero cuando la mamá decida irse a tomar, ir a la playa o a tomar un café con una amiga dejando al niño en nuestras salas, eso es lo que nosotros tenemos que evitar porque no hay ningún estudio en el mundo que diga que el niño está mejor en una institución que con su familia”. La última frase de este comentario devela claramente cual es la forma de pensar del actual gobierno respecto al tema en tanto la mujer debe estar en la casa cuidando a los hijos y por ende tener un “hombre que las mantenga”.
La mujer aun es cuestionada por su “opción” en los círculos más conservadores de nuestra sociedad, que dicho sea de paso son los que hoy en día gobiernan nuestro país y que se manifiestan “a favor de la familia y en contra del aborto”, entendiendo por tal la clásica familia biparental con hijos, dejando implícitamente a las familia monoparentales y a las madre solteras por cierto y dejando a las mujeres sin la posibilidad de elegir si ser madres o no, las enajenan de su propio curpo. La represión de la mujer ha ido en aumento implícitamente, aparece en los detalles, podemos poner como ejemplo lo sucedido con la píldora del día después o en la intendencia de Coquimbo que prohíbe por medio de un instructivo que las mujeres utilicen un “cierto tipo de vestuario, tales como faldas que sean demasiado cortas, calzas y poleras con pabilos”.
Es resumen, si ha habido cambios en la concepción de la madre padre soltero soltera, sin embargo veo que emerge peligrosamente un fuerte movimiento conservador que pudiere hacer retroceder a nuestro país todo lo que se ha avanzado en esta área en años.
En el discurso público hay una mayor aceptación a este tipo de familia pero el discurso implícito y en las prácticas cotidianas aun hay una gran resistencia a incorporar a este tipo de familia.
Este cambio fue acompañado por un fuerte compromiso por parte del estado de favorecer las condiciones de crianza de los hijos, el programa chile crece contigo es uno de los mejores ejemplos de esto, si bien no es un programa enfocado a la mujer específicamente incide en la generación de condiciones para la incorporación de las mujeres al mercado laboral y por ende incide en la independencia económica de las mismas, ya no se requiere un hombre para subsistir, compartir o no la vida con un ser del sexo opuesto se constituye en una opción y no en una imposición.
Hasta aquí aquello que está en el plano de lo económico y de la política social, pero otra cosa es la percepción de la sociedad en su conjunto respecto a las mujeres-madre-solteras (solas) y los hijos-de-madres-solteras (solas), si bien hoy el madresolterismo o familia con jefatura mujer es “aceptado”, no pasa de una aceptación a un asumir que la situación de madre o padre criando sola o solo a los hijos e hijas es normal.
Para los niños hijos de este tipo de familias aun hay estigmatización social, aun en los colegios se pregunta por el padre y se estigmatiza a los hijos sin padre. Las madres que salen a trabajar son cuestionadas y casi acusadas de abandono. Esta es una realidad que aun no cambia, los colegios católicos siguen prefiriendo en la selección a los niños de “familias bien constituidas” frente a los hijos de familias de “otros tipos”. Sin ir más lejos la propia recién asumida directora de JUNJI del actual gobierno declaró hace poco tiempo “La idea es que el jardín nunca reemplace a la mamá ni a la familia. Cuando la mamá pueda estar con su niño, que esté, pero cuando la mamá decida irse a tomar, ir a la playa o a tomar un café con una amiga dejando al niño en nuestras salas, eso es lo que nosotros tenemos que evitar porque no hay ningún estudio en el mundo que diga que el niño está mejor en una institución que con su familia”. La última frase de este comentario devela claramente cual es la forma de pensar del actual gobierno respecto al tema en tanto la mujer debe estar en la casa cuidando a los hijos y por ende tener un “hombre que las mantenga”.
La mujer aun es cuestionada por su “opción” en los círculos más conservadores de nuestra sociedad, que dicho sea de paso son los que hoy en día gobiernan nuestro país y que se manifiestan “a favor de la familia y en contra del aborto”, entendiendo por tal la clásica familia biparental con hijos, dejando implícitamente a las familia monoparentales y a las madre solteras por cierto y dejando a las mujeres sin la posibilidad de elegir si ser madres o no, las enajenan de su propio curpo. La represión de la mujer ha ido en aumento implícitamente, aparece en los detalles, podemos poner como ejemplo lo sucedido con la píldora del día después o en la intendencia de Coquimbo que prohíbe por medio de un instructivo que las mujeres utilicen un “cierto tipo de vestuario, tales como faldas que sean demasiado cortas, calzas y poleras con pabilos”.
Es resumen, si ha habido cambios en la concepción de la madre padre soltero soltera, sin embargo veo que emerge peligrosamente un fuerte movimiento conservador que pudiere hacer retroceder a nuestro país todo lo que se ha avanzado en esta área en años.
En el discurso público hay una mayor aceptación a este tipo de familia pero el discurso implícito y en las prácticas cotidianas aun hay una gran resistencia a incorporar a este tipo de familia.
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